Castillo de Monreal del Campo

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Vista aérea
Plano del castillo

El castillo se encuentra ubicado en el sector Oeste del casco urbano de Monreal del Campo, sobre una pequeña plataforma elevada, en una cota de 945m. s.n.m. La planta que se conservaba, al tiempo de realizarse el Inventario Arqueológico de Aragón , era de tendencia cuadrangular, midiendo 52m., aproximadamente en el eje NE-SO, frente a 40m. en el eje NO-SE. Actualmente, parte de esta plataforma se encuentra edificada, habiendo desaparecido los pocos restos antiguos que quedaban.

Anterior a la construcción del castillo, este pequeño montículo fue ocupado en época ibérica, posiblemente por un poblado de reducidas dimensiones. La ocupación se prolongaría hasta época romana, sin tener constancia de ocupaciones posteriores, aunque se piensa que en época islámica formaría parte de una red de control del territorio .

En época medieval, más concretamente durante la Reconquista, el territorio en el que se ubica Monreal comienza a adquirir importancia. Tras la Batalla de Cutanda (1120), el valle del Jiloca queda bajo control cristiano. Como método para consolidar estas conquistas, Alfonso I fortificó y construyó castillos en puntos estratégicos concretos. Se trataba de castillos-fortalezas, de fuerte tendencia militar y defensiva, ubicados en puntos altos desde donde se podía controlar los territorios cercanos. Son tierras de Extremadura, tierras de frontera y de libertad, donde acudían gentes de procedencia heterogénea, porque se les daban facilidades en el acceso a las propiedades. Estos repobladores participaban en la defensa del territorio y a cambio obtenían campos para ponerlos en cultivo.

El castillo de Monreal fue construido por Alfonso I en el año 1124. Para la defensa del mismo crea la Militia Christi, también llamada “Orden de Monreal”, a semejanza de las Órdenes militares del Hospital, del Temple y del Santo Sepulcro. Monreal, desde su fundación, tuvo la categoría de villa, teniendo en esos momentos el deseo y la pretensión de que fuera ciudad: “ciutatem quam uocauit Montem Regalem, id est, regis celestis habitationem” .

Desde el punto de vista constructivo, la planta inicial del castillo y de la localidad adquiere connotaciones circulares, a imitación de la Ciudad Celeste de Jerusalén , como se explicará en otro artículo del presente libro. Se ubica en una plataforma de fácil defensa y con tendencia hacia un doblamiento compacto y fortificado, ya que alrededor del castillo se construyó el caserío. En un principio, fue utilizado como base estratégico-defensiva, desde donde iniciar la conquista de las tierras valencianas.

La ocupación del castillo desapareció a partir del año 1134, tras la muerte de Alfonso I, ya que el rey legó el reino, en su testamento, a las órdenes militares. Éstas no se hicieron cargo de los territorios recién conquistados y nuevamente fueron ocupados por los musulmanes. Volvieron a ser reconquistados tras la concesión del Fuero de Daroca de 1142, reinando Petronila y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.

Finalizada la Reconquista, en el periodo que oscila entre los años 1177 y 1290, estas tierras perdieron importancia por la desaparición del peligro almorávide, por lo que el castillo redujo sustancialmente la actividad. En el año 1221, Jaime I donó la villa de Monreal, incluyendo posiblemente el castillo, a la Comunidad de Aldeas de Daroca, convirtiéndose en tierra de jurisdicción real.

A partir de 1290, comienzan a agudizarse los conflictos con Castilla, cambiando por completo la geoestrategia defensivo-militar en la zona de la Comunidad de Daroca. Es en este momento cuando el castillo de Monreal vuelve a adquirir una nueva importancia. Formará parte de la línea de defensa del valle del Jiloca junto con las fortificaciones de Singra, El Poyo del Cid, Pancrudo, Burbáguena, Báguena, Anento, Langa y Daroca. La fortificación de Monreal, según la documentación medieval, fue reparada en 1295, 1305 y 1344 .

En el castillo de Monreal vivieron de forma continuada sus alcaides. Se conocen a varios de ellos: Pedro Jiménez de Iranzo en 1296; Pedro de la Tolsana en 1311; Sancho Pérez Miraveco en 1322; Pedro Boil Corsano en 1327; García Sánchez de Alecir en 1348 . Durante la Guerra de los Dos Pedros se nombró capitán general de Teruel y de la zona de Monreal a D. Pedro, Conde de Urgel, el 1 de febrero de 1363.

A partir de la segunda mitad del siglo XV el castillo volvió a perder importancia, al haber finalizado los conflictos con Castilla. A partir de este momento las noticias que se poseen son vagas y escasas. Sabemos, aunque hay que tomar con reservas la cita, que el 16 de enero de 1519, el emperador Carlos I confirma a los Catalán de Ocón su nobleza y señorío del castillo de Monreal del Campo y de Valdecabriel. Posteriormente, Felipe II les concedió, a esta misma familia, la presidencia de los Jurados de Monreal .

El castillo debió quedar prácticamente abandonado. Según José Mª Carreras, la torre de la fortificación debió servir como torre de la iglesia en siglo XVI . En el siglo XVII, concretamente en el año 1610, se tiene constancia de un proceso criminal relacionado con la venta de trigo a precios abusivos. En este proceso se especifica que los implicados debían desplazarse al castillo de Monreal . Este hecho hace pensar, a modo de hipótesis, que en el castillo de Monreal se guardaba cereal en esta época.

Ya no se tienen más noticias hasta la época de las Guerras Carlistas, momento en que fue reconstruido, con la finalidad de asentar en él algunos de los destacamentos de los liberales. A causa de los enfrentamientos, el castillo fue destruido en septiembre de 1939 por el general carlista Llangostera. En mayo de 1840, volvió a ser campo de batalla, saldándose la misma con el incendio parcial del pueblo .

En los años 90 del pasado siglo XX se realizaron un par de actuaciones cerca de la plataforma donde se situaba el castillo . En los estudios se destacó que la planta debía ser de tendencia cuadrangular. Los pocos restos originales se situaban en el sector N y O. Se trataba básicamente de dos líneas de muro. En la ladera NE quedaba algún resto de una estructura circular, que bien pudiera haber sido la base de un torreón del castillo, hoy reutilizada como vivienda, y a partir de la misma, seguía una línea discontinua de muro, en dirección O. En la cima de la plataforma se levanta la “Torre del Reloj”, de planta cuadrada, que se halla actualmente restaurada. El sistema de acceso se localizaba en el sector E y NE del castillo durante la época medieval. Consistía en una rampa que partía de la calle del Castillo. Se piensa que en la esquina NE del recinto se ubicaría una torre de planta cuadrada que controlaría la rampa y el acceso al castillo.


Bibliografía

  • Loraque Rodrigo, Marta (2006): "El castillo, atalaya de la localidad", en Historia de Monreal del Campo, Monreal, p. 51-54 [Texto completo]
  • IBAÑEZ GONZALEZ, E. Javier (1994): ``Supervisión de la demolición de calle del Castillo nº 7 (Monreal del Campo, Teruel)´´. Zaragoza, Arqueología aragonesa 1991, pág. 407-411