Diferencia entre revisiones de «Cueva de la Mora (Lechago)»

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(Bibliografía)
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* [[Edo Hernández, Pilar]] (2012): Excursión al barranco del Reajo de Lechago, revista El Pairón nº 57, pp. 9-12, Asociación de Amigos de Lechago.
 
* [[Edo Hernández, Pilar]] (2012): Excursión al barranco del Reajo de Lechago, revista El Pairón nº 57, pp. 9-12, Asociación de Amigos de Lechago.
 
* [[Martín Soriano, Agustín]] (2017): ''Historia de Lechago y sus gentes''. Zaragoza, Doce Robles.
 
* [[Martín Soriano, Agustín]] (2017): ''Historia de Lechago y sus gentes''. Zaragoza, Doce Robles.
BIBLIOGRAFÍA
 
 
*[[Martín Soriano, Agustín]] (2005): Leyendas lechaguinas: La cueva de la Mora, revista El Pairón nº 36, pág.9, Asociación de Amigos de Lechago.
 
*[[Martín Soriano, Agustín]] (2005): Leyendas lechaguinas: La cueva de la Mora, revista El Pairón nº 36, pág.9, Asociación de Amigos de Lechago.

Revisión del 11:23 12 jun 2020

Cuevalamora01.jpg
Vista de la cueva y el barranco del Regajo

Cueva o caverna natural en el antiguo término municipal de Lechago. Está originada por algún tipo de erosión de corrientes de agua en sustratos geológicos de calizas. Se sitúa en la ladera norte de la muela alta y en el lado izquierdo del barranco del Reajo, a unos 980 m. de altitud. Justo debajo de la partida de La Moratilla. Fue estudiada por Desiderio Hedo Puertas en 1960 y luego por C. Polo y M. Gisbert en 1986, y en su interior dicen que se localizaron unos fragmentos de cerámica a mano. Se situa enfrente de la Cueva la Negra y junto al despoblado del Castillejo. Forma un conjunto paisajístico muy humanizado, con leyendas que nos recuerdan a sus antiguos pobladores.

El acceso a la cueva se hace por la ladera empinada, cubierta durante nuestra visita por “ariscas” matas de aliaga y otros arbustos espinosos, que hacen del ascenso toda una aventura… en ocasiones peligrosa, pues los derrubios de la ladera dificultan el paso. La cueva no se ve hasta que no estás en la misma boquera, pues es casi una simple grieta. Se trata de una oquedad muy estrecha y baja en su inicio, pero en su interior aumenta la anchura y altura, permitiendo caminar de pie. Los procesos kársticos han generado arcillas de descalcificación que, unidas a los materiales de derrumbe, han colmatado parcialmente la entrada e interior de la cueva.

En su interior se puede disfrutar de la paz, la magia y el frescor que alberga y en alguna ocasión algunos afortunados han podido observar algún que otro anfibio fosforescente, aunque a algunos le cueste creerlo…


Bibliografía

  • Edo Hernández, Pilar (2012): Excursión al barranco del Reajo de Lechago, revista El Pairón nº 57, pp. 9-12, Asociación de Amigos de Lechago.
  • Martín Soriano, Agustín (2017): Historia de Lechago y sus gentes. Zaragoza, Doce Robles.
  • Martín Soriano, Agustín (2005): Leyendas lechaguinas: La cueva de la Mora, revista El Pairón nº 36, pág.9, Asociación de Amigos de Lechago.