Mercadal

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Vista general de la pardina
Despoblado medieval de San Miguel

Antiguo despoblado citado por las fuentes documentales medieval y por autores como Asso, Abad y Ubieto. Debió despoblarse en el siglo XIV. Se aprecian restos de muros de mampostería, distribuidos en torno a una posible calle central. Se localizaron abundantes fragmentos de cerámica medieval. La ermita de San Miguel, ubicada en medio del despoblado, reutilizaría restos del antiguo templo parroquial.

La aldea de Mercadal pertenecería a la sesma de Trasierra de la Comunidad de Aldeas de Daroca, y se encontraría situada entre los lugares de Plenas, El Villar de los Navarro, Nogueras, Santa Cruz de Nogueras y Loscos; concretamente al norte del pueblo de Loscos, tal y como planteaba Asso que ubicaba el despoblado o pardina de Mercadal justo en ese mismo punto. Por otro lado en un pleito civil del s. XVIII se decía:”pardina de San Miguel de Mercadal sita en término de esta Comunidad de Daroca que confronta con término de la Villa de Plenas y los lugares de Villar, Loscos, Santa Cruz y Nogueras”, estableciendo claramente los límites y la ubicación del poblado convertido en pardina, a día de hoy la Pardina del Mercadal todavía se encuentra perfectamente deslindada.

La denominación de la pardina como San Miguel de Mercadal parece que sería tardía puesto que en la documentación de los s. XIII al XVI la aldea aparece nombrada tan sólo como Mercadal, sería ya en el s. XVIII cuando apareciera citada como San Miguel de Mercadal, quizás en referencia a la ermita de ese mismo nombre que se situaba en ella.

Así pues el término de Mercadal limitaría con los términos de el Villar de los Navarros, Plenas, Nogueras, Santa Cruz de Nogueras y Loscos; y el caserío se encontraría situado en torno a lo que hoy es la ermita de San Miguel, que seguramente se construyó sobre el antiguo templo parroquial, que se encuentra situado en mitad de la partida del Mercadal, a unos trescientos metros de la conocida como balsa del Mercadal. Se trata de una pequeña edificación de mampostería, simple y tosca, con una sola nave de ábside semicircular. Tiene adosada una casa y un edificio para usos agrícolas, y en los alrededores existen otras construcciones ganaderas y agrícolas. Todavía se puede intuir el trazado de las calles y de algunas de las casas de al antigua población, que pudo llegar a tener un tamaño considerable para un asentamiento medieval; en la zona se han encontrado además algunos restos de cerámica medieval.

Tenemos constancia gracias a un pleito entre el Ligallo de Ganaderos de Loscos y algunos vecinos del Villar de los Navarros de que la ermita de San Miguel, estaría al cuidado de un ermitaño y que los sacramentos administrados en ella lo serían por el vicario de Loscos, que también sería el encargado de pagar lo correspondiente a la pila de la Pardina, así lo manifiestan varios testigos quedando recogido en el documento de la siguiente manera: “la verdad es que quando ha llegado el caso de la administración de sacramento al hermitaño o algún otro en la misma Hermita, quien lo ha administrado ha sido el vicario de Loscos y éste mismo en las visitas del ordinario ha pagado y contribuido con ciertos dineros correspondientes a la Pila que hubo en dicha Pardina”. Esto estaría en relación con lo dicho por Madoz respecto a Loscos, del que dice tenía aneja la ermita de San Miguel y que ella había una pila bautismal que servía para todo el distrito de la Pardina .

La tradición oral ha situado siempre en torno a este espacio un antiguo poblado, un “pueblo de moros” como dicen algunos vecinos de la zona; igualmente entre la gente de los pueblos cercanos a la antigua pardina se cuenta que bajo el grupo de carrascas que se encuentran en las cercanías de la ermita estarían enterradas varias tinajas con oro. Por otro lado y para explicar como sería abandono el lugar se cuenta que de los habitantes de la población que sería asolada por una epidemia solamente sobrevivió una anciana, que se refugiaría en el Villar de los Navarros, dándoles así a los vecinos del Villar los derechos sobre los términos de la antigua aldea; quizás la tradición popular explicaba así porque las tierras eran arrendadas por la Comunidad de Aldeas de Daroca al Villa de los Navarros y no a otras aldeas cercanas.

La primera noticia sobre Mercadal que tenemos es de 1280, año en el que pertenecía al Arzobispado de Belchite. Y según lo recogido por Ubieto contaría en 1373 con 30 moravedís, en 1414 con 26 moravedíes, en 1488 con 4 fuegos y en 1646, siendo ya pardina, contaría con 1 fuego. Cuando un lugar se convertía en pardina no siempre quedaba totalmente despoblado, en muchas ocasiones como y como ocurriría en este caso en la pardina permanecía algún habitante, quizás el ermitaño que quedaba al cargo de la antigua iglesia parroquial convertida en ermita, o alguna familia que ocupaba alguna casa del antiguo caserío a modo de masada.

A lo largo de todo el s. XV el Mercadal se vería afectado por una serie de sucesos que perjudicarían gravemente la vida y la economía de la población. En 1415 el daño ocasionado por el pedrisco sería tal que el pueblo tendría que recibir ayuda económica de la Comunidad de Aldeas, en 1446 la dicha institución tendría que devolverle a Mercadal 30 sueldos que le había cobrado demás por error en la pecha anterior; y en 1464 el Mercadal volvería a tener que recibir ayuda de la Comunidad “por que los avía destroydo los castellanos e franceses e se les avía levado sus ganados grosos e menudo” . Las catástrofes naturales, la presión fiscal, y la guerra serían sin duda algunas de las causas que lo llevarían finalmente a desaparecer.

Desconocemos la fecha exacta en que se despobló, pero seguramente el hecho tendría lugar a finales del s. XV, con anterioridad a 1495. Según Esteban Abad, el Mercadal todavía aparecía mencionado en una concordia firmada en Báguena en 1588, aunque para esas fechas ya sería despoblado, porque sabemos que al menos desde 1560 la pardina de Mercadal estaba encomendada al Villar de los Navarros que según este mismo documento era quien explotaba su dehesa. Por otra parte sabemos que al menos desde 1415 la vicaría del Mercadal compartiría vicario con la cercana y igualmente desaparecida aldea del Castillejo, ya que ese año el papa Benedicto XIII confirmaba una concordia alcanzada entre el plebano de Bádenas y varios vicarios de la plebanía, entre ellos Martín Gil vicario del “Castellejo y Mercadal, parroquias canónicamente unidas”. En 1422 ese mismo vicario de Castillejo y Mercadal mantendría un pleito con algunos vecinos de Bádenas.

Con respecto a las rentas eclesiásticas debemos señalar que una parte de los diezmos de la plebanía de Bádenas, incluidos los de la pardina de Mercadal, pertenecían a la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza, a la que serían incorporados en 1579 por el Papa Gregorio XIII, tomando posesión de ellos la orden en 1585. En una visita canónica realizada en 1583 se aludía a un reparto de diezmos realizados entre el Plébano de Bádenas, y los vicarios de El Collado y Loscos, con los de las pardinas de Mercadal y Castillejo, y los de Mezquita, Nogueras y Santa Cruz que se había hecho con anterioridad; en 1595 el Plébano se llevaría una tercera parte de los frutos de la plebanía por lo que las otras dos corresponderían al monasterio.

Así pues, dos partes de los diezmos de Mercadal le pertenecerían al monasterio de la Cartuja de Aula Dei, que como parte implicada en la gestión de la pardina intervendría junto con el vicario de Loscos en un pleito que la Comunidad mantenía por la demarcación de las pardinas del Mercadal y Castellejo con la villa de Plenas y el lugar de Loscos en 1727 . Por otra parte Luisa Orera nos dice que en el s. XVIII un cuarto de la undena de la pardina de Mercadal le correspondería al arzobispado de Zaragoza.

La explotación de la pardina sería motivo de pleitos durante mucho tiempo entre los municipios circundantes. En el s.XVI como ya hemos dicho Mercadal estaba encomendada al Villar de los Navarros, y lo seguiría estando durante los s. XVII y XVIII cuando el Villar pagaba una renta de 440 sueldos a la Comunidad de Aldeas por ella; pero los conflictos por la mojonación y la utilización que el Villar hacia de los terrenos de la pardina serían una constante. En 1727, como se ha referido antes, se entablaría un pleito sobre la mojonación y los diezmos de la pardina en el que estaban implicados Plenas, Loscos, el monasterio de Aula Dei, el vicario de Loscos y la Comunidad de Aldeas de Daroca, un pleito que según parece que venía desde antiguo. Unos años después en 1747 la Comunidad mandaría un comisionado para revisar el monte de la pardina que no se estaba respetando y se estaba escaliando, y para que comunique a los vecinos de Villar que ha terminado el arriendo de la pardina y que se les prohíbe el “uso de yerbas y su posesión”; ante esta situación los vecinos del Villar solicitarían a la Corporación que les volviera a arrendar la pardina “por la cortedad de su término” y prometen que contendrán a sus convecinos para que no escalen la pardina y respeten la mojonación de la misma. Finalmente la Comunidad aceptaría arrendarles la pardina por 24 escudos anuales con la obligación de dejar por monte tajadal las partidas de la Dessa y Espasa de la pardina; un año más tarde el mismo comisionado informaba a los diputados de que en la pardina de El Mercadal: “algunas personas se habían causado algunos daños en la Pardina de Mercadal, escaliando, arrancando zuecas y cortando algunos pies de carrasca y otras leñas”.

En 1766 se entabla un nuevo pleito civil, a instancia del Ligallo de Ganaderos de Loscos, contra Juan Antonio Redondo y Juan Mayoral, vecinos del Villar de los Navarros, sobre que estos “alcen y quiten los mojones y linderos de los cultivos o marañas que tienen dentro de la pardina de Mercadal” . El ligallo de Loscos manifestaba que la Comunidad “tiene dominio directo y útil de la pardina llamada Mercadal, y dos porciones de Dehesa incluidas en la misma Pardina, que uno y otro confronta entre sí y todo con términos de la Villa de Plenas y de los lugares de el Villar de los Nabarros, Loscos, Santa Cruz y Nogueras, y en virtud del referido dominio usando sus efectos como actualmente la tiene en arrendamiento el lugar de Villar, bien que por los respectivo a las dehesas, el arrendatario tiene su total aprovechamiento repartiendo sus yerbas a los vecinos del Villar por vía de subarrendamiento, o en la forma que le parece, pero en quanto al demás terreno de la partida siempre se ha considerado, y considera por Monte blanco”. Parece que varios vecinos del Villar habían cultivado terrenos que el Ligallo de Loscos consideraba monte blanco con perjuicio de los ganaderos de Loscos; los vecinos del Villar alegaban tener derecho a ello puesto que según ellos los vecinos de todas los localidades que tienen agregadas pardinas de la Comunidad: “escalian, se aprovechan de los pastos y leñas son por vía de pensión o arrendamiento que pagan a la Comunidad tienen en ellos sus cultivos y marañas” y que: “saben que la expresada Pardina llamada de San Miguel de Mercadal se halla agregada al lugar de Villar de los Navarros y se reputa parte terreno del desde que el pueblo que existía en ella quedo despoblado y sin edificios y que no hay memoria de hombres en contrarío”. Mientras que el Ligallo de Loscos alegaba que el dominio de la pardina era de la Comunidad y por tanto los vecinos no tendrían derecho a cultivar los montes blancos.

Parece que ni los vecinos del Villar de los Navarros, ni los de las otras poblaciones que rodeaban la pardina, respetaban los límites y mojones, ni los derechos de la Comunidad de Aldeas de Daroca como propietaria de la misma. Los derechos que la Corporación poseía sobre ésta y sobre las otras pardinas de su propiedad no parecen estar claros ni en esta época ni en otras, siendo una constante fuente de conflictos.

En el Mercadal se celebra anualmente una romería a la que acuden los vecinos de Loscos el primer domingo de mayo donde se celebra misa en la ermita, con vino de honor, juegos y comida popular.

Bibliografía

  • Esteban Abad, Rafael (1959): Estudio histórico-político sobre la ciudad y Comunidad de Daroca. Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, pág. 127
  • ASSO, Ignacio (1983): Historia de la economía política de Aragón. Zaragoza, Guara.
  • Rubio Martín, M. (2012): Despoblados y pardinas medievales en la comarca del Jiloca. Inédito.