Fiesta de San Pedro Mártir o de los mozos (Villahermosa del Campo)

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La fiesta de los mozos o de los quintos en Villahermosa del Campo era para San Pedro Mártir, el 29 de abril. Duraban 3 o 4 días y eran pagadas a escote por los mozos, menos el primer día que la música la pagaba el ayuntamiento. Ese primer día era el más fuerte y los otros había sesiones de baile y poco más.

La víspera lso mozos ponían el mayo o chopo en la plaza, aunque hay algunos informantes que recuerdan que se colocaban hasta 3 mayos: uno en la plaza, uno en el recogedero y otro en el barrio alto. Se les dejaba en la punta unas ramas y se colgaba un gallo, luego se enjabonaba y había que subir a por el gallo. Tras la retirada del chopo éste se vendía y se sacaban unas perras para hacerse meriendas. Citan una casa de Villahermosa en la que las vigas del patio proceden de la compra de estos mayos.


El día de la fiesta

Por la mañana, sobre las 10 o las 11 de la mañana, los mozos iban a buscar al gaitero o a los músicos y se hacía el pasacalles antes de la procesión y la misa. Esta vuelta al pueblo con el gaitero marchaba alrededor del mismo hasta llegar a la iglesia, desde donde partía la procesión en formación con la imagen de San Pedro, portado por cuatro quintos, aunque todos se peleaban por llevarlos, pues era un orgullo.

Los estandartes los llevaban las mozas (que también se peleaban por llevarlos), pero a las forasteras no las dejaban llevarlos, y los pendones (banderas) los mozos. En la peana del santo (sobre su pecho), los quintos colocaban un roscón, que previamente las mozas habían comprado en la pastelería de Daroca (cada moza daba un roscón), luego iban los mozos y salían a recogerlos, luego los sorteaban para repartírselos los mozos, a lo mejor les tocaba el de una moza con la que no tenían amistad. Durante la celebración se bendecía el roscón, que llevaba por encima montenevado blanco y estaba adornado con cintas de colores (con las que se ataba el rosco al santo) con los nombres de los quintos en color rojo. Después se cortaba y se repartía entre los quintos, a veces la familia también comía (dependía del número de quintos de ese año), y se acompañaba con moscatel.

También sacaban las banderas los más fuertes, eran habituales José Ramo y Ramón Aparicio. Ese día la misa, conocida como "misa de ángeles", se hacía a las 12 y en ella cantaban con la música los hombres del pueblo que se conocían como "cantores", era un canto "estilo gregoriano", y entre los cantores recuerdan al tio Mateo, el Julio y al propio sacristán. Ese día los hombres cortaban ramos de olmo que se bendecían en la misa de ese día y se ponían en los campos para que protegiera la cosecha y no apedreara (uno en cada campo).

Había un dicho de San Pedro Mártir: "San Pedro Mártir de Verona, que haya buena cosecha de trigo para que no nos falte el pan".

Tras la misa se repartía el pan bendito (bizcochos cortados a trozos y repartidos en el "pie altar"), tradición que todavía se mantiene en la localidad de Villahermosa. Acto seguido,acompañados de la música y con unas cestas grandes y una bandeja para las perras, las mozas y mozos iban a dar la vuelta al pueblo recogiendo por las casas tortas, rollos, madalenas, mantecados, huevos (en cada casa daban una docena de huevos), con lo que llegaban a recoger 70 u 80 docenas de huevos. A veces también les daban dinero, que los mozos aprovechaban para pagar la música. Con las pastas recogidas los quintos se hacían meriendas y sopeta con pajarilla, y algunas también las vendían para sacar dinero para pagar la música o bien se reunían en el salón del baile y se lo repartían. era costumbre guardar muchas pastas para hacer la sopeta (éstas se ponían duras pero se usaban igualmente). Tras esto se servía el refresco en el bar, antaño sólo para los del ayuntamiento, más tarde el ayuntamiento lo pagaba a todos los del pueblo y ahora cada uno se paga el suyo.

La orquesta de Encinacorba (conocida como "Los Encinas", y que aún existe) y la de Maluenda son las que iban más. Como gaitero recuerdan al "ciego de Lanzuela". En el pueblo José Pradas tocaba el laud y la guitarra los domingos, así como el tocadiscos que lo usaban para los bailes de los domingos.


En el año 1949-50 recuerdan que se pelearon los quintos y cada uno de los dos "partidos" o bandos contrató una de las orquestas o bandas, de este modo tuvieron en Villahermosa dos bailes: con los de Maluenda y con los de Encinacorba. Dicen que ese año fueron "las mejores fiestas que hubo", aunque, como contrapartida, ese año los mozos no salieron ni a buscar los roscones que las mozas habían preparado debido al enfado.