García Perea, Juan

De Xilocapedia
Saltar a: navegación, buscar

Agustino recoleto, provincial de Filipinas y Calificador del Santo Oficio en Méjico, natural de Blancas (ppios. XVII-1685). Asumió el nombre de Fr. Juan de la Madre de Dios, aunque era llamado dentro de la orden como el "Blancas" por su localidad de origen.

Calificador de la Inquisición de Méjico

Por el último sabemos que nació en Blancas este Juan García Perea sobre los primeros años del siglo XVII. Sus Padres, Martín e Isabel, eran del mismo lugar, como sus abuelos paternos Martín y Carolina Hernández, y el materno, Jaime, procediendo de Torralba de los Sisones la abuela restante Pasquala Abbad.

Tras el ingreso en la Orden Descalza de San Agustín adoptando el sobrenombre de la Madre de Dios, misionó por España y las Islas Filipinas y, al decir de Latassa, fue "en ambas partes zeloso en su Ministerio". Lector jubilado de Teología, fue Provincial de la P. de San Nicolás de Filipinas. A su regreso a la Península para tratar de reclutar nuevas vocaciones misioneras, se le nombró Definidor de la P. de Aragón.

Con este cargo se hallaba cuando a primeros de 1675 recibió el nombramiento por parte del obispo de Plasencia, a la sazón Inquisidor General, de Calificador del Santo Oficio para la jurisdicción de Méjico. Hechas las correspondientes indagaciones sobre la pureza de sus orígenes en Blancas, Torralba de los Sisones y Cubel, el 27 de abril del mismo año consiguió el visto bueno oficial. La documentación de esta encuesta se guarda hoy entre los fondos de la Biblioteca Nacional.

En sus andanzas por la mar occéana no debieron faltarle peligrosas aventuras al buen Fr. Juan García, como la que todavía hoy se recuerda en el santuario de la Virgen de la Carrasca de su lugar natal. Pero para narrar el lance recurriremos a las palabras del Dr. Fernández Arraiza:

"Se conocen varios milagros logrados por invocación de su intercesión. Así lo prueba entre otros Fray Juan García, según lo refiere su vida que se halla compendiada en las crónicas de los Padres Agustinos Recoletos, que al regresar de Filipinas con otros compañeros, se levantó tan furiosa borrasca en medio del mar que desesperados ya el capitán y los pilotos, y esperando ser muy pronto sepultados en las entrañas de las aguas,a instancias de Fray Juan acudieron fervorosos a María Santísima de la Carrasca, y cual Madre compasiva voló en alas de su compasión sacándolos de tan inminente peligro al feliz puerto de salvación".

Agradecidos los buenos frailes, ofrecieron a la Virgen un bello cuadro en el que se ve un navío, y que hoy puede contemplarse en la ermita de Blancas. La muerte le sorprendió en Zaragoza en 1685 cuando andaba buscando nuevos misioneros para partir al Asia, pues no se tiene noticia de que tomase posesión de su cargo de inquisidor de Méjico.

Falleció en el caonvento de Zaragoza en 1684.

Publicaciones

  • "SERMONES", dos tomos en idioma zambal que anteriormente había predicado en sus reducciones. Quedó pendiente de impresión en Manila.
  • "GOBERNADOR CHRISTIANO ENTRE NEÓFITOS", que igualmente redactó y del que sacó una copia el gobernador de las Islas D. Sabiniano Manrique de Lara. Remitido el original a España para su estampa, por causas que se ignoran tampoco pudo lograrse.

Bibliografía

  • Jaime Lorén, José María y Jaime Gómez, José (2008): Catálogo de personalidades destacadas del valle del Jiloca. Publicación electrónica Descarga del texto
  • Expediente de limpieza de sangre de Fr. Juan García. Bib. Nacional
  • FACI, R.A. (1739): Aragón, reyno de Christo y dote de Maria Ssma ... Zaragoza, pp. 339
  • Fernández Arraiza, Manuel (1954): Blancas y su Virgen. Notas histórico-divulgadoras. Teruel
  • LATASSA Y ORTÍN, F. (1799): Biblioteca nueva de los escritores aragoneses. Pamplona, t. III, pp. 623
  • Carceller, Manuel (1951): Misioneros recoletos aragoneses en Filipinas. Zaragoza, s.n., pág. 29