Tropa alemana (Guerra Civil)

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Conocemos el paso de las tropas alemanas por el valle del Jiloca gracias a unas entrevistas realizadas por los alumnos del Instituto de Bachillerato de Calamocha, quienes las han colgado como recurso electrónico.

Todos los alemanes que convivieron durante la Guerra Civil con los entrevistados eran de ideología hitleriana por lo que simpatizaban con el bando nacional español y con las tropas italianas del general Mussolini. Las causas por la que vinieron aquí dichas tropas fueron, a parte de la ayuda militar a Franco, el objetivo de practicar con nuevo armamento de cara a la Segunda Guerra Mundial. Probablemente fuera una orden expresa de Hitler y los soldados no fueran voluntarios y acataron órdenes del führer.

Eran profesionales especializados en aviación de guerra y no en cuerpo de tierra. En la comarca del Jiloca aterrizó la mayor parte de la aviación alemana llegada a España en ayuda del bando franquista. Prueba de ello es el testimonio dejado por los entrevistados al describirnos los dos campos de aviación existentes la zona como son el de Calamocha, donde se encontraban los cazas alemanes (stukas), y el de Bello, donde se encontraban los bombarderos, que se construyó en cinco días durante el año 1937, con la llegada de la aviación alemana a España. Todos los aviones enviados aquí por Hitler formaban parte de la famosa Legión Cóndor. Las zonas estratégicas del ejército alemán eran los campos de aviación

El saludo habitual consistía en levantar el del brazo derecho en alto (saludo fascista). Algunas canciones que se cantaban entre las tropas alemanas eran las siguientes: “Yo tenía un camarada, entre ellos el mejor, todos juntos avanzábamos, al redoble del tambor”. Y también "A mis pies calló el herido, el amigo más querido y entre todos el mejor”.

El nombre que recibía la división aérea alemana era la de Legión Condor, y los símbolos que utilizaban eran la esvástica nazi. Los entrevistados no saben de la existencia de muertos alemanes en la zona.

Alojamiento

Tan sólo tenemos constancia de la presencia de tropas alemanas en los pueblos de Calamocha y Odón, aunque el aeródromo estuviera en Bello. El alojamiento fue diferente en Calamocha y en Odón.

En Calamocha las tropas alemanas dormían en un tren español estacionado en la actual vía férrea del pueblo cercana a la estación. Los aviones de guerra estaban situados muy cerca del tren donde las tropas dormían y constantemente había aviones vigilando la zona. El rango del soldado no influía a la hora de ser alojado en un lugar u en otro, ya que todos los soldados dormían en ese tren

En Odón la situación era algo diferente: los soldados de aviación (la mayoría) se alojaban en pajares o dentro de los aviones, para protegerlos de robos o vigilar la zona. En cambio, los oficiales se alojaban en las casas de las personas más pudientes del pueblo, en el caso de Odón en la casa de los Fuertes.

Ninguno de los entrevistados vivió en primera persona el alojamiento de un alemán en su propia casa.


Alimentación

En Odón, Don Lázaro Hernández Gil opinaba que las tropas alemanas se traían sus propios víveres y alimentos de Alemania. Sin embargo, José de Jaime decía que gran parte de su alimentación se basaba en productos de las tiendas locales.

Los alimentos básicos que consumían los alemanes eran similares a los de los españoles, con la diferencia del uso de la mantequilla, en lugar del aceite de oliva.

Otro producto consumido por los alemanes era el tabaco, traído de Alemania, llamado Tres Estrellas, que era muy famoso por su gran calidad. Algunas veces, los alemanes les vendían tabaco a las gentes del pueblo, y era motivo de disputas y discusión.

Costumbres

No solían consumir alcohol antes de entrar en combate. Se les exigía a los pilotos una máxima concentración antes de volar para no cometer ningún error.

El tiempo libre lo pasaban dando vueltas por el pueblo, pero apenas tienen información los entrevistados, ya que este contingente se relacionaba muy poco con los españoles.

No se vio ningún muerto alemán, ni por tanto enterramientos de éstos. En cuanto a la religiosidad, no la manifestaron en su estancia en España.

  • Sanidad e higiene:

Eran soldados muy aseados, limpios y refinados, es decir, era una tropa de élite. Llevaban personal especializado en Sanidad (médicos) que crearon un hospital al lado de donde estaban alojadas las tropas alemanas, aunque a diferencia de los italianos, no ayudaban a los civiles españoles.

Otro aspecto a destacar fue el reparto de preservativos por parte de ejército alemán a los alemanes que viajaron a España.


  • Vestimenta:

Las ropas y vestimentas que llevaban los alemanes eran de gran calidad, fabricadas con tejidos fuertes. El color del equipamiento era verde, y poseían unas gorras con orejeras para protegerse del frío.

Apenas se diferenciaban los uniformes de los oficiales y los de los soldados, únicamente por las condecoraciones.

Cabe diferenciar el lavado de ropa en Calamocha y en Odón. En Calamocha, no hay datos concluyentes, pero sí en Odón. Allí, un grupo de mujeres eran enviadas al campo de aviación para lavarles la ropa a los aviadores. A los oficiales de aviación, se les lavaba la ropa en las casas de los civiles donde estaban alojados.

Relaciones

Un factor que influyó claramente en las relaciones entre alemanes y españoles fue el idioma. El alemán no era comprendido por los españoles, y viceversa con el español, lo que condicionó bastante la comunicación entre estas dos comunidades.

  • Relación entre los soldados nacionales y las tropas alemanas:

Al ser una parte del ejército muy especializada en aviación y no en mandos terrestres (como la mayoría de los nacionales) apenas trabaron relación y menos amistad.

Había un sentimiento por parte de los nacionales de envidia y celos hacia los alemanes, debido a su carácter altivo y orgulloso, de creerse más importantes. En general, tenían un carácter distanciado, y eran muy profesionales. Podemos decir que fueron la antítesis de los italianos en cuanto a relaciones se refiere.

  • Relación entre los niños españoles y las tropas alemanas:

Los niños españoles (incluyendo a algunos de los entrevistados) mostraban un enorme respeto por las tropas alemanas, y apenas mantenían relación con ellos. Dos de los entrevistados que los conocieron, llegaron a comerciar la compra del valioso tabaco alemán, que muchas veces no era factible debido al idioma.

Debido a la poca relación, ningún entrevistado recuerda grandes anécdotas de las tropas alemanas. Insisten sobre todo en la importancia de su tabaco.

  • Relación entre los ancianos y mujeres españolas y las tropas alemanas:

La relación fue prácticamente nula. En el caso de las mujeres, los soldados alemanes tenían órdenes expresas de Hitler de realizar bien su trabajo y no mezclarse con españolas.


Véase también

Bibliografía

  • Diego Marco, Adrián Domingo, Anchel del Jaime y Alfonso Parrilla (2008): Tropas extranjeras en el bando franquista durante la Guerra Civil Española en la zona del Jiloca. Una visión de la población civil. Recurso electrónico