Fiestas de Nuestra Señora del Rosario (Luco de JIloca)
Las fiestas del Rosario en Luco de Jiloca se celebraban el primer domingo de octubre, duraban tres días, aunque antaño cuentan que eran dos días sólo. Ese tercer día de fiesta que se añadió lo dedicaban los mozos a ir con las cestas a pedir por las casas, bien para venderlo y sacar perras para hacerse una merienda, o para recoger tortas para comérselas en el baile.
Se hacía misa en la ermita con rosario general y aurora, además de cantarse los Gozos a la Virgen del Rosario.
El primer día de la fiesta, conocido como "la madre" y, al igual que para las fiestas de San Félix, se hacía corrida pedestre, desde la rambla de Cuenca a la piedra Pijorrillo.
El segundo día de la fiesta era denominado "la abuela", se hacía baile en la plaza, se iba a la sopeta a beber y poco más. Recuerdan que la música venía de Paniza, Maluenda, Cervera de la Cañada o Encinacorba (todo eran bandas). En los años 60 ya fueron orquestas como la Bursan (Burbáguena y San Martín).
Recuerdan que se bailaba la zorra al final de las sesiones de baile de la tarde y noche. Los bailadores se enganchaban en fila, agarrados por la cintura y a veces se metían algún que otro porrazo contra la pared. El que iba delante llevaba un cincho o cinturón y llevaba a la gente, la conducía. El informante recuerda o cita otro nombre de baile: "el chipirón" o "chapirón".
La aurora de Luco de Jiloca
La Aurora a la Virgen del Rosario se cantaba en Luco de Jiloca "al rayar el alba" del día de las fiestas de la patrona, la Virgen del Rosario, en el mes de octubre. Concretamente el primer domingo de octubre, fecha en la que se hacían las fiestas, siendo el lunes siguiente la romería a la ermita de la Virgen del Rosario. Esta tradición, que se perdió en los años 60-70 con la emigración de la población, ha sido recuperada y se canta actualmente en el marco de las fiestas del mes de agosto, ha modificado su horario de realización, adaptándose a los nuevos tiempos, y se realiza "cuando se acaba la orquesta", cerca del momento del amanecer.
Fue en el año 1986 cuando un grupo de mujeres de Luco se decidió a recuperar el canto y la tradición del rosario de la aurora. "Un canto tradicional que ha continuado hasta la actualidad", según palabras de Bartolomé Lainez. La aurora de Luco en su texto alude al rosal y las rosas que la Virgen María lleva en su mano: representan el rosario con los 5 misterios (5 claveles) y las 50 avemarías (rosas), todas tomadas del jardín de las flores.
Antaño era cantado por 5-6 hombres de avanzada edad, generalmente cofrades de alguna de las muchas cofradías que había en la localidad, y era considerado el preludio del Rosario General (a modo de llamada o convocatoria). El canto de la aurora marchaba por las calles principales de Luco, cantando en cada una de las esquinas de la localidad una misma estrofa que se repite una y otra vez. El canto se inicia tras el sonido de la campanilla que uno de los cantores hace sonar al principio y final de cada canto.
Las paradas tradicionalmente siempre eran las mismas, ahora se hacen menos paradas y en alguna casa donde vive gente mayor que le gustan estas cosas, pese a que no es un lugar habitual, los cantores hacen el esfuerzo de acercarse allí y le cantan.
El interés de este elemento radica no en su singularidad (puesto que cantos de aurora se han dado en prácticamente todos los pueblos del valle del Jiloca, aunque se han perdido también en la mayoría), sino en el hecho de su recuperación por parte de un grupo de mujeres y hombres de Luco y en el de su realización año tras año, intentando que los jóvenes conozcan y vivan esta tradición.
La sopeta de Luco de Jiloca
Una costumbre muy arraigada en Luco de Jiloca era la sopeta.
La sopeta era lo que ahora conocemos como peña, generalmente era una bodega donde se juntaban los mozos a echar unos tragos de vino, compartir el melocotón con vino y azúcar (que era lo que daba nombre al lugar) y pasar largos ratos cantando y bailando. Parece que las primeras sopetas o peñas en Luco se crearon en los años 40, por lo que algunos informantes señalan que es en Luco donde nacieron las peñas. No sería hasta los años 50 cuando las mujeres empezaran a entrar en las sopetas.