Iglesia parroquial de Luco de Jiloca
La iglesia parroquial de Luco de Jiloca, bajo la advocación de la Asunción de la Virgen, es un edificio en mampostería, de tres naves, cabecera poligonal y coro a los pies que termina en un ábside de planta semicircular. Las naves se cubren con bóveda de medio cañón con lunetos, excepto una de las capillas del lado del Evangelio que lo hace con bóveda de crucería. A ambos lados del presbiterio hay dos capillas que se cubren con cúpulas con linterna. La torre está situada a los pies, en el lado del Evangelio. La puerta está situada en el lado sur.
La disposición actual del templo está basada en el modelo de iglesia del gótico del siglo XVI. Fue levantada a partir de 1544 tras el mandato del Arzobispo D. Hernando de Aragón. Las obras debieron continuar al menos durante doce años. Para 1567 sabemos que ya estaba bendecida. A este edificio se debe, como queda dicho, la planta general: cabecera, muros perimetrales, portada y torre. Las techumbres fueron modificadas en época barroca, salvo en una capilla que mantuvo la bóveda de crucería.
Sabemos por la documentación que hubo obras en dos momentos: uno, en la primera mitad del siglo XVII (1639-1643). Tal vez se terminara la torre en ese momento. El otro es a finales del siglo XVIII, momento en el que constan pagos al Maestro de Obras José Subirón, a D. Juan Racho y al escultor Tomás Antonio Bachiller, por realizar inspecciones y planes para la Iglesia. Puede ser que fuera en esta época cuando se cambiaron las bóvedas de crucería por las de tipo barroco, aunque también pudo hacerse en un momento anterior. Igualmente resulta complicado saber cuándo se levantó el coro absidiado.
Elementos destacables
- Los retablos son en su mayoría del XVII, unos de tendencia manierista, como el de la Asunción, pero el resto son barrocos, como el de San Miguel, en el lado del evangelio, o el de San José, en el lado de la epístola. Los retablos de la Virgen entregando un rosario a Santo Domingo y Santa Catalina, así como el de la Virgen del Pilar, son ya del XVIII.
- De los mismos siglos se guardan varias piezas de orfebrería. Del XVII aparecen dos cálices, realizados ambos en talleres aragoneses, y un relicario dedicado a San Félix. Dieciochescos son la custodia rococó obra del platero zaragozano Bernardo Garro y una pareja de coronas, realizadas en plata y pedrería.
- El órgano fue construído por Jaime Roca, organero de la Comunidad de Teruel, en el año 1697.
