Acirón Royo, Ricardo

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Fotografía de joven, cuando fue director en el diario "Lucha"
Ricardo Acirón con 70 años

Biografía

Ricardo Acirón Royo fue un Periodista nacido en Caminreal el 21 de enero de 1943, en el seno de una familia de agricultores y panaderos. Fue animado a estudiar desde muy joven, formándose en Zaragoza, donde estuvo interno en la Escolanía de Infantes de Nuestra Señora del Pilar, y más tarde en Teruel. Cursó Bachillerato en el Instituto “Ibáñez Martín” compatibilizando sus estudios con la tarea de educador; durante este tiempo residió en el colegio “San Fernando”, después “General Pizarro”. En Teruel, realizó sus estudios de Magisterio en la Escuela Normal. Acabada la carrera (1960), decidió iniciarse en su otra gran vocación y se marchó a Pamplona, obteniendo el Graduado en Periodismo por el Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra (1966). Mientras estudiaba periodismo, aprobó las oposiciones de Magisterio (Maestro Nacional de Enseñanza Primaria). Enseguida trabajó como redactor de La Gaceta del Norte (1966-1968), en la agencia United Press International (UPI)-Delegación del Norte de España, y en la revista Gaceta Universitaria, de Pamplona.

Regresó a Teruel en septiembre de 1968, comenzando a hacerse cargo del periódico Lucha; en noviembre de 1968, nombrado oficialmente, director gerente del periódico. A su llegada puso en marcha la Redacción, inexistente hasta el momento. En sus palabras: “[…] bastante singular. Tan poco común como muy selecta. Tan admirable como excepcional. Sin ningún tipo de contratación, formal o burocrática, sus miembros se atendrían, entre otras, a las pautas siguientes: gozarían de plena libertad para sugerir y elaborar contenido, siempre bajo las vivencias éticas y deontológicas del periodismo; sin ninguna otra limitación, cortapisa o censura. No percibirían ninguna contraprestación económica, ni directa ni tampoco indirecta. Participarían en las reuniones del Consejo de Redacción, como elemento complementario y sustentador de servicio colegiado a la ciudadanía pluralista de la provincia turolense: urbana y rural; y de refuerzo a la dirección del medio”. Fueron integrantes de aquella redacción: José Antonio Labordeta, José Sanchis Sinisterra, Eloy Fernández Clemente, y otros, la mayoría profesores del Instituto “Ibáñez Martín” y de Colegios de Enseñanza Media de la Capital; además de algún auxiliar administrativo-poeta y hasta de un inspector de la Brigada Político-Social de la Policía”.

Pidió voluntariamente la rescisión del contrato debido a que quisieron “impedir aires de libertad de expresión y de opinión” que estaba impulsando el nuevo Director. De nuevo, en palabras de Ricardo: “Dispuse de una redacción inmejorable, de lujo, que no percibía ni una peseta y que se lanzaba a dar lecciones de política internacional hasta divulgar curiosidades de los ovnis. Eran, sin embargo tiempos arriesgados e inciertos. El poder político-económico-fáctico no toleraba la profesionalidad periodística. Aquel tardofranquismo, en lugares apartados, como el Teruel de 1968-1969, también ponía a prueba esperanzas individuales y comunitarias más modestas. De ahí que, simplemente, intenté posibilitar un periodismo vanguardista y digno, mientras se pudo… Y a partir del 31 de mayo de 1969, con mi dimisión, puse tierra y océano por medio y procuré no acarrearles perjuicio alguno a quienes, ilusionados y desprendidos, tanto habían engrandecido el periodismo diario. Trascendidos por la sencillez, el afecto a la inteligencia, la capacidad de comunicación, la independencia de criterio, el ingenio, la responsabilidad intelectual, el buen humor, el coraje… [...]” .

Tras partir de su tierra, se estableció en Tenerife, donde Ricardo formó una familia, amplió estudios y carrera profesional. Cada verano, sin faltar a su cita, regresaba a su Caminreal natal con emoción. Siempre inculcó a su familia y amigos el amor, el respeto y la admiración por las tierras del Jiloca y las costumbres de sus habitantes.

Periodista inquieto

A su llegada a las islas ejerció como maestro de EGB en colegios de Gran Canaria y Tenerife, así como, en la Sección Preparatoria del Instituto “Canarias Cabrera Pinto”. Casi simultáneamente continuó su labor periodística en los diarios La Tarde (1969), ingresando, poco después, en El Día, de Santa Cruz de Tenerife, en el que durante 32 años (1970-2002), desempeñó sucesivas funciones: redactor, jefe de sección, secretario de Redacción, redactor-jefe y subdirector. También fue director de Jornada Deportiva entre 1980 y 1982. Entretanto, fue enviado especial a una veintena de países de África, América y Europa. Tras dejar estos medios, sería nombrado presidente del Consejo Editorial de La Opinión de Tenerife (2003-2008) del grupo Prensa Ibérica, en el que también fue columnista hasta 2008. Posteriormente, continuó en este medio como miembro del consejo editorial.

A lo largo de su vida, su trayectoria en la prensa escrita se completó con una notable carrera en los medios audiovisuales: contó con programas diarios y semanales en Radio Popular de Tenerife-Cope (entre 1987 y 1993), Radio El Día, donde cooperó en el equipo asesor para su creación y lanzamiento (2000-2002) y en Radio Isla (2004-2008); las colaboraciones televisivas tuvieron lugar en Canal 7 del Atlántico (1994-1999), Tele 21 (2001-2002) y fue asesor de la Dirección de Canal 8 de Televisión, por cuyos platós también anduvo realizando debates y entrevistas (2003-2011). Además, en la Televisión Canaria colaboró como tertuliano (2013-2015). Ocasionalmente intervino, entre otros medios, en Radio Nacional de España en Canarias y en Antena 3 Televisión. Y todo ello combinado con la labor docente que continuó hasta el último día. Por eso, hablar de su trayectoria profesional es hablar de la historia del periodismo canario en las últimas décadas.

El compromiso con la independencia y el rigor lo llevó también Ricardo al terreno más corporativo: en 1980, suscribió desde Santa Cruz de Tenerife el Proyecto de Ley de Información y Estatuto de la profesión periodística, elaborados por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España. Significaba un decidido apoyo a la libertad de prensa, de empresa y de contratación en el mundo editorial y periodístico, condenando todo tipo de censura, con una apuesta clara por la formación inicial y continua del periodista.

Investigador y enseñante

Acirón compaginó sus progresos profesionales con su propia formación: en 1981 obtuvo la Licenciatura en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra y cinco años más tarde se doctoró en la Universidad Complutense de Madrid. Precisamente el Periodismo y la Enseñanza fueron los temas de su tesis doctoral, en la que obtuvo la calificación máxima.

No entendía Acirón el periodismo en activo sin el aprendizaje y la enseñanza a futuros periodistas, trabajador como fue de la teoría y de la práctica. Así, cofundó y dirigió el Centro Internacional para las Ciencias de la Comunicación (CICICOM), fundación que sería embrión de la Facultad de Ciencias de la Información de La Laguna, y que se responsabilizó de la formación de periodistas durante los años previos a la eclosión de la Facultad. También fue cofundador del Instituto de la Comunicación, los Derechos Humanos y la Democracia (INCO). Además, fue el socio nº1 de la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife (APT), una institución de la que llegó a ser vicepresidente y desde la que procuró, entonces y siempre, tender puentes hacia la Universidad y viceversa, en aras de la calidad y el prestigio de ambas.

La Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna nació en enero de 1988, en buena parte gracias a su iniciativa, empuje y compromiso, siendo Acirón de sus más destacados promotores. Se incorporó al claustro como profesor asociado a tiempo parcial. En agosto de 1989 obtuvo la titularidad en el área de Periodismo y en 1991 se alzó con la plaza de Catedrático, –la primera con la que contó el centro–, que ostentó hasta su jubilación el 31 de agosto de 2013. Dirigió una treintena de cursos universitarios de divulgación de Periodismo, Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas.

Su labor docente traspasó fronteras, mirando, sobre todo, hacia América Latina, integrado en la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC). Fue profesor visitante en numerosos centros extranjeros (entre ellos, de la Universidad Austral de Buenos Aires), y promovió y coordinó siete Programas de Doctorado, de ellos, tres Especiales para profesores de Ciencias de la Información y la Comunicación Social de siete Universidades de Hispanoamérica (Argentina, Cuba, México, Puerto Rico, Venezuela-2 y Uruguay). Fue becado o invitado por los Gobiernos de Alemania, Dinamarca, Finlandia, Japón, Noruega y Suecia, así como por Fundaciones de Argentina y EE.UU. para realizar estancias o visitas a universidades y medios informativos.

Entre 2013 y 2015 fue designado Profesor Honorario de la Universidad de la Laguna, título concedido únicamente a un reducido número de docentes que, por su prestigio y alta valoración, siguen vinculados a la institución tras su jubilación para la impartición de cursos y la tutorización de trabajos. De su ejercicio docente, destacan sus alumnos el buen hacer de quien tenía muchos años de oficio, su generosidad, su carácter afable a la vez que exigente pero, por encima de todo, la lección de vida que les legó: “trabajo, trabajo y trabajo”. Acirón enseñaba acerca de la necesidad de estar permanentemente informados, de contrastar, de preguntar, de aprender cada día con humildad, de mantenerse ojo avizor, con espíritu crítico, a pesar de todos los cambios tecnológicos y empresariales que vivía la profesión, o precisamente por ellos. También se destaca su preocupación por un estilo limpio, el lenguaje claro y directo que no insulta la inteligencia del lector ni enmascara el talento del escribiente, que aleja la tentación de convertirse en protagonista de la noticia.

A lo largo de su trayectoria le acompañó la preocupación por sus alumnos, a quienes tutorizaba las tesis con seriedad y rigor, a decir de los mismos tutorandos. Dirigió 45 tesis doctorales, once en coordinación interdepartamental, y participó, como presidente o vocal en tribunales de una treintena de tesis doctorales en diferentes universidades del país. Fue el primer Director Académico del Máster en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de La Laguna (2011-2013), así como, Profesor-Coordinador de Trabajos Fin de Grado (2011-2012).

Autor de constancia, dedicó largas horas a la investigación para recomponer la historia de la profesión y de los medios periodísticos canarios, que encontramos en algunas de sus obras. Presentó 76 ponencias en congresos, simposios, jornadas o cursos internacionales y nacionales. Fue conferenciante en 61 ocasiones, siendo designado moderador de numerosos debates y mesas redondas sobre cuestiones de la actualidad insular, española e internacional; interviniendo en diversos foros nacionales y extranjeros, en países como Alemania, Bélgica, Argentina, Venezuela, Dinamarca, Suecia, Francia, Finlandia, Cuba, Portugal, Inglaterra, EEUU, Uruguay, Noruega, Italia, Puerto Rico y Japón.

Entre sus muchas publicaciones figuran los libros: Canarias-CEE: Una vinculación desconocida (1985); La prensa en Canarias. Apuntes para su historia (1986); Prensa y Enseñanza en Canarias. Análisis de contenidos de los primeros periódicos impresos. 1785-1862 (1987); Tenerife: las aguas al rojo vivo (1987); Notas de prensa (1990); Entrevistas (1991); Canarias: Prensa y Turismo (1997); Canarias: prensa y política. Crónica periodística sobre el autogobierno y la transición democrática en las islas (1998); Canarias: Columnas periodísticas (2000); Valores periodísticos de Andrés Bello en el amanecer del siglo XXI (2003); Con permiso (2005); Papeles sueltos (2006); Columnejas (2007); …Y más columnejas (2008); Monasterio de Ntra. Sra. del Socorro en Güimar, de monjes contemplativos (2009) y Huellas sobre papel. Reflexiones en torno del periodismo, la cultura y la vida (2010). Igualmente participó como coautor en dos obras colectivas institucionales: El coste de la insularidad en la Prensa del Archipiélago Canario (1986) e Historia de la Universidad de La Laguna. Tomo III. Vol. II (1999). Como un compromiso más con este oficio de la palabra, desde el año 2003 pertenecía como miembro de número a la Academia Canaria de la Lengua, de la que acabó siendo Académico Honorario, fue miembro del Grupo de Comunicación UNESCO- España y formó parte del Instituto de Estudios Canarios, adscrito al CSIC, y de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Fue profesor del Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC), sede de Tenerife, desde el curso 2006-07 y del Seminario de Tenerife, así como, codirector de la Cátedra Cultural de Teología “Pedro Bencomo Rodríguez” (2011-2015) y miembro del Consejo Diocesano de Pastoral. También fue miembro del Consejo Científico y evaluador de la revista Doxa comunicación, de la Universidad CEU-San Pablo.

Ricardo Acirón el año 2015 en el paseo que lleva su nombre en Caminreal

En constante gratitud

Ricardo Acirón recibió múltiples reconocimientos durante su carrera, entre otros, el Premio Nacional de Periodismo Estadístico (1972), la Medalla de Plata de la Cruz Roja (1981) y el Premio “Carballo Cotanda” de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife (1983).

En mayo de 1999 recibió el título de Hijo Adoptivo de Santa Cruz de Tenerife y en junio 2002 se le otorgó el de Hijo Adoptivo de la Isla de Tenerife.

En diciembre de 2015, se le comunicó la concesión del premio “Patricio Estévanez”, otorgado por la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife (APT), en reconocimiento a una vida dedicada al periodismo y la docencia. Fue nombrado Hijo Predilecto de su pueblo, a título póstumo, por el Pleno Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Caminreal (30 de marzo de 2016), “por toda su trayectoria profesional, por sus muy destacados méritos en el ámbito académico, cultural y profesional y teniendo en cuenta la vinculación al municipio de Caminreal.” En septiembre de 2016 le fue concedido el Botón de Oro por el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (Istic) en reconocimiento a su labor, como profesor y colaborador, en esta institución.

Se definía como “aprendiz de periodista”. Un aprendiz a los 72 años, infatigable trabajador, tenaz y honesto, digno hijo de las dos tierras entre las que discurrió su vida, Caminreal y Tenerife, de las que fue siempre leal embajador.

Ricardo Acirón Royo, admirado profesor, amigo generoso, hombre bueno y orgulloso de sus orígenes, falleció el 17 de diciembre de 2015.

Bibliografía

  • Aldecoa, Serafín (2016): "Acirón, ex director de Lucha, "in memoriam", Diario de Teruel, 17 de enero de 2016, pp. 38-39. Texto completo
  • Pérez Pérez, Isabel (2016): "Ricardo Acirón Royo, periodista y maestro". Xiloca, nº44 (págs. 49-64). Centro de Estudios del Jiloca. Calamocha

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