Balneario viejo (Paracuellos de Jiloca)
Balneario ubicado en el casco urbano de Paracuellos de Jiloca (x=0613692 y=4575078).
El valor medicinal de las aguas de Paracuellos es conocido desde la antiguedad. Como detallaba Alfonso Limón en 1697: “Tiene su asiento cerca de las casas de dicho pueblo, en las eras de cocer pan, al pie de un promontorio. Su caudal de agua es como el grueso de un brazo humano, el color de dichas aguas es cristalino, con sabor a cieno, olor molesto y nada gustoso, tomando algunos anises para disimular ese olor y sabor. Este agua no la usan para bebida ordinaria sino para medicina, y ello por causa del olor desagradable ya que al beberla les suelta el vientre. La usan las mujeres para lavar la ropa y son para ese ministerio mucho más apropiadas que otras. Varían el color de la plata, poniéndola amarila, semejante al oro. Tienen mucho azufre, según indicó en aquellas fechas, Don José Fernández, Médico de Calatayud, que lo experimentó aplicándole fuego. También tienen salitre, aunque en menor cantidad. Son muy útiles para hidropisias, que dependen de humores fríos y para las opilaciones de hígado, bazo, para resolver flatos y fecundar a las mujeres. También para los nervios, gota e igualmente para hacer bebidas aplicadas en laboratorio".
La temperatura del manantial es de entre 15º y 18º C, con un caudal total de 700.000 litros diarios. Sus aguas tienen la calificación de clororudasódicas y sulfuradas. Indicadas para afecciones de la piel y mucosas, procesos de las vías respiratorias, reumatismos, neuralgias (ciática) y regularización de la función hepática.
En el año 1848 Felipe García Serrano construye una modesta edificación. El balneario obtuvo muy tempranamente la declaración de aguas mineromedicinales y de utilidad pública en 1850, lo que le ayudó a prosperar en muy pocos años. Hacia 1869 ya tenía 48 habitaciones.
En 1867 se publica en Zaragoza el libro "Baños de Paracuellos de Jiloca", cuyo autor era Gregorio Guedea, médico en esa década del balneario.
A partir de 1875 empiezan los enfrentamientos con el Balneario nuevo levantado por la familia Cortadellas en un manantial muy próximo. Al final, se acaba repartiendo el agua entre los dos balnearios. En 1880 Felipe García Serrano manda imprimir un nuevo folleto destacando las ventajas de sus baños y en los que se intuye el enfrentamiento que mantiene con la familia Cortadellas. Tras varios años de enfrentamientos, Felipe García Serrano adquirió el establecimiento de los Cortadellas.
Una vez unificados los balnearios continuó el período de esplendor, hasta verse truncado por la Guerra Civil. Comienza un periodo de decadencia que no termina hasta comienzos de los 70, primero con las reformas de "Los Baños Viejos" siendo propietario D. Manuel Acero, y con posterioridad la familia Soria quienes desde 1975 son los últimos entusiastas e impulsores de mantener viva esta maravilla natural.
En 1996 terminaron las obras de la primera fase de la última reforma del Balneario. En 2006 se inauguró la segunda fase de esta reforma que dejo totalmente rehabilitado y actualizado el Hotel del Balneario dotándolo de todos los servicios y comodidades de un hotel del siglo XXI, pero manteniendo y respetando todo el sabor y mobiliario de sus origenes del S. XIX.
La temperatura del manantial es de entre 15º y 18º C, con un caudal total de 700.000 litros diarios. Sus aguas tienen la calificación de clororudasódicas y sulfuradas. Indicadas para afecciones de la piel y mucosas, procesos de las vías respiratorias, reumatismos, neuralgias (ciática) y regularización de la función hepática.
Bibliografía
- Limón Montero, A. (1697): Espejo cristalino de las aguas de España. Alcalá de Henares.
- Saz Peiro, Pablo (1993): Balneario de Paracuellos de Jiloca . Zaragoza, autor, 53 p.
- "Río Giloca. Afluente del Jalón", en Itinerarios del río Ebro y todos sus afluentes. Madrid, Fortanet, 1882, p. 433-440 [Texto completo]
- Solsona, Fernando (1992): Balnearios aragoneses. Pasado, presente y futuro. Zaragoza, Gobierno de Aragón
- Guedea, Gregorio (1867): Baños de Paracuellos de Jiloca. Zaragoza
- s.a. (1880): "Las aguas y baños sulfurosos de Paracuellos de Jiloca (Calatayud), provincia de Zaragoza. Primitivo y único manantial en la roca". Zaragoza.
- Millaruelo Pano, M.(1882): Establecimiento de los baños nuevos de Paracuellos de Jiloca, propiedad de Jaime García Cortadellas. Zaragoza, Tipog. La Derecha.
- Galindo, J. (1985): La temporada de baños durante los felices años veinte en Paracuellos, Jaraba y Alhama. Zaragoza, La Cadiera.
- s.a. (1931): Aguas cloruradosódicas sulfuradomagnesianas de Paracuellos de Jiloca. Zaragoza, Tipog. de Octavio y Félez.