Fiestas de San Vicente (Cutanda)
Hoy en día en Cutanda las "fiestas patronales" son en honor a San Roque, aunque sus patronos oficiales hayan sido históricamente San Vicente Mártir y Santa Ana.
Desde el siglo XVI el patrón principal de Cutanda había sido San Vicente, uniéndose como copatrones a principios del siglo XVIII San Fabián y San Sebastián. La festividad de San Vicente se celebra el 22 de enero y en Cutanda eran unas fiestas que duraban 7 días ("era un tiempo muerto que no se hacía nada", fechas en las que los trabajos en el campo eran pocos y se podían pasar varios días de fiesta).
Uno o dos días de las fiestas las pagaba el ayuntamiento y el resto los mozos, que recuerdan ponían a dos pesetas por cabeza.
La víspera
Durante la víspera se hacía una hoguera, en la que cada 4-6 vecinos encendía la suya aportando leña a título individual. Se asaban patatas y longaniza y se pasaba la noche en reunión. Muchas veces la rondalla de cuerda del pueblo tocaba por las calles (Casimiro Anadón, el tio Caramba, Manuel Agudo, que le acompañaba cuando salía por los pueblos, y también el tio Agustín Pérez era buen músico de Cutanda), y hacía el recorrido por todas las hogueras, que era el mismo que para las rondas y que la procesión, cantando diversas cantas y coplas a las mozas, unas eran bonitas y otras de más picadillo y personales:
"En esta calle que entramos / /tiran agua y salen rosas/ por eso le llamamos / la calle de las hermosas".
El día de la fiesta
Por la mañana se hacía misa con sermón desde la predicadera y procesión en la que se sacaban varias imágenes: San Vicente, Santa Ana, San Roque, San Antón y la Virgen del Carmen, 7 peanas que acompañaban la procesión, junto con las banderas, que para portarlas eran bien requeridas por los mozos del pueblo. El primero que ataba el pañuelo a la bandera ese la sacaba y era un orgullo para todos ellos el poder hacerlo.
El recorrido de la procesión marchaba desde la plaza - calle del Horno - Calle Estrecha - Calle la Iglesia - las Hoyas- calle la Nevera - Calle las Esquinas- calle Mayor - Iglesia.
Después de la misa, por la tarde había baile, y también por la noche (el resto de días había baile también por la mañana). El baile, amenizado por músicos del pueblo y en ocasiones por grupos que venían de Daroca y Encinacorba, se hacía en diversos salones del pueblo.