Gómez Hernández, Pelegrín
EL PRIMER ALCALDE DEMOCRÁTICO DE TORRELACARCEL
Como en todos los Ayuntamientos de España en abril de 1979 en Torrelacárcel se celebraron las primeras elecciones democráticas, después de más de 40 años de dictadura. En estas elecciones salió elegido Alcalde PELEGRIN GOMEZ HERNANDEZ, que se había presentado cómo independiente. A nuestro juicio este hecho pone en evidencia que los vecinos de Torrelacárcel no votaron para alcalde a un partido político, votaron a Pelegrín. Pelegrín en 1979 tenía 41 años, había nacido en Torrelacárcel y era un agricultor preocupado por los problemas de su familia, del campo y de su pueblo. Era conciliador, de buen carácter que atendía a todos y que no se ocupaba de la política nacional. Fue uno de los promotores del Grupo de agricultores que en los años 70 del siglo pasado se unieron para cultivar sus tierras en común, para lo cual compraron un tractor, contrataron un tractorista y construyeron un almacén. El proyecto fue interesante, la pena es que duró poco tiempo. Después de unos pocos años el Grupo se disolvió. En 1979 Torrelacárcel tenía un censo electoral de 386 y votaron 189 (el 49%)una participación muy baja, es evidente que no estaban acostumbrados a elegir a su Alcalde. Ya en el año 1979 Torrelacárcel había perdido más del 48% de su población, pero tenía los mismos problemas que cualquier otra localidad de sus mismas características y a entender estos problemas se dedicó Pelegrín durante los cuatro años que fué Alcalde. Pero hay una muy especial, que es muy singular, que le preocupó principalmente. Nos referimos a la PRESIDENCIA DE LA JUNTA LOCAL DE AGUAS. Torrelacárcel dispone de 350 Ha. de regadío (La Vega) que se riegan con el río Cella (el alto Jiloca), es decir con agua de la fuente de Cella, y para que este sistema de riego, que es muy complejo, funcione es necesario que las Juntas Locales de Aguas de los 7 pueblos (Cella, Villarquemado, Santa Eulalia, Torremocha, Torrelacárcel, Alba y Villafranca) cumplan con su cometido. Es decir ocuparse de mantener en perfecto estado el Río y las acequias principales y obligar a los propietarios a conservar en buenas condiciones la parte de las acequias secundarias que confrontan con sus fincas, además deben tomar las medidas necesarias para el buen orden de los riegos y para cubrir los gastos se encargan de cobrar la Alfarda. Estas juntas están formadas por el Alcalde, el Interventor y el Conservador Mayor y deben actuar en colaboración las de los siete pueblos (Las Juntas Locales de Aguas están vigentes en la actualidad). Como Pelegrín entendía que el cultivo de la Vega es esencial para su pueblo y para ello es precisa el agua del Río se ocupó en especial de cumplir, lo mejor posible, su cometido como Presidente de la Junta Local de Aguas. En el año 1983, cumplido el tiempo para el que fué elegido Alcalde, cesó en el cargo y no volvió a presentarse en otras elecciones porque no tenía ambiciones políticas y consideraba que había cumplido con el deber de servir a su pueblo.