Leyenda de la Virgen del Molino (Santa Eulalia del Campo)
Dice la leyenda que se apareció a un pastor devoto mientras cuidaba de sus ganados, que trasladó la imagen a la Iglesia, regresando ésta a su lugar de origen, donde el pueblo le edificó iglesia. Su nombre le viene porque en sus cercanías se encuentra un molino harinero, aunque antes se la llamó Nuestra Señora la Hermosa. Entre sus milagros se narran la salvación del gobernador de Flix, en Tarragona, hijo de Santa Eulalia, al que para robarle le tiraron cuatro trabucados que se alojaron en la empuñadura de su espada. También se cuenta libró de muerte segura a un albañil cuando cayó de un andamio de cincuenta palmos de altura. Al igual que a una niña que cayó por la canal del molino.
Toda la comarca la celebra y existen fundadas capellanías para el sustento de la devoción.