San Juan (Villarquemado)
La noche de San Juan, la víspera del día 24, en Villarquemado se cortaban dos chopos grandes. Uno lo ponían los mozos en mitad de la plaza y otro en la puerta de la iglesia. Hacían un hoyo grande y para colocar el chopo no sólo participaban los quintos, sino que eran ayudados por el resto de los mozos. Los chopos se quedaban desde el día de San Juan hasta el de San Pedro por la noche, en que eran quitados para ser vendidos y, con lo obtenido, hacerse una merienda.
La víspera de San Juan también se ponían ramos en las puertas de las casas de las mozas; a las que les gustaban, se les ponían ramas majas de árbol, generalmente chopo, o cerezas si tenían novia formal, aunque esto era menos usual; a las que no querían bien o les habían hecho alguna fechoría, les ponían cardos borriqueros. Recuerdan que los padres de las mozas, a la mañana siguiente, quitaban el ramo enseguida. Algún chascarrillo que se cuenta es que uno le puso a la novia una corona de cerezas y otros mozos fueron a quitársela. Cogió la escopeta y dijo: "Si tenéis agallas, tirad”. Y no las cogieron, no.
La noche de San Juan la pasaban los mozos cantando y echando cuatro tragos, aunque para poner la enramada, dicen que marchaban en silencio.
También era costumbre sanjuanarse, a veces algunos mozos se tiraban a la acequia, icncluso vestidos. Pero el resto de la gente tomaba la sanjuanada lavándose bien con agua de la acequia a su paso cerca del frontón, o bien colocándola a la serena.