Comunidad de Aldeas de Calatayud
Su origen data de 1131, cuando el rey Alfonso I, un vez otorgado el fuero que le pidieron los pobladores, puso bajo su jurisdicción un amplio territorio como era costumbre, entonces, en el caso de las villas foralengas. El núcleo urbano y las aldeas de su jurisdicción formaron una comunidad como las de Daroca, Teruel y Albarracín. La Comunidad se inscribía en la cuenca del Jalón y sus límites señalados en el fuero son, por el NE, Chodes; por el NO, la sierra de la Bigornia; por el O, Berdejo y Carabantes; por el SO, Albalate y Ariza; por el SE, Milmarcos y Guisema, y por el E, Cubel, Villafeliche, Langa del Castillo y Codos.
Al pasar el tiempo se plantearon conflictos entre la villa y la Comunidad; en 1297 se reconoció la personalidad jurídica de las aldeas, quedando en gran medida emancipadas; las disputas, sin embargo, continuaron hasta el siglo XVII, pero ello no significó el fin de la Comunidad, que pervivió hasta las divisiones administrativas del XIX.
En el siglo XIX la implantación de las provincias acabó con la Comunidad. Éstas no respetaron ni los límites naturales, ni los históricos, ni las tendencias, naturales de la población. Sólo la efímera división de 1822, al dividir el territorio nacional en cincuenta y dos provincias tuvo en cuenta la realidad, creando la provincia de Calatayud por agrupación de las comunidades de Calatayud y Daroca.
Las sexmas de la Comunidad
La Comunidad de Aldeas estuvo dividida en las siguientes sexmas:
- Río de Ibdes
- Río de Jiloca, que engloba los municipos de Atea, Montón, Fuentes de Jiloca, Velilla de Jiloca, Maluenda, Olvés y Mochales.
- Río de Jalón
- Río de Berdejo
- Río de la Cañada
- Río de Miedes