Carnavales (Berrueco)
Los carnavales en Berrueco se perdieron hace décadas, el informante nacido en 1934, recuerda los carnavales cuando él era chiclán [un poco más que chico, mocete], pero luego de mozo ya no se hacían. Duraban tres o cuatro días y el sábado y domingo eran los más fuertes. Del jueves lardero se acuerda de la longaniza en el puchero. Ésta era normalmente una fiesta familiar, en la que para cenar se sacaba longaniza, de primero patatas y luego longaniza.
Por lo general las mujeres se disfrazaban de hombres y los hombres, de mujeres. Pero había dos tipos de disfraces característicos que se repetían más a menudo: los que se ponían los esquilos y "zumbos" [unos cencerros grandes con la boca más estrecha] en la cintura, que llevaban un látigo o zuriaga en la mano y se ponían caretas de cartón y unos ropajes viejos de color oscuro que daban miedo, parecían demonios. No recuerda cómo les llamaban a estos personajes, pero sí de que eran los que corrían a los chicos, mientras éstos gritaban: "¡Que vienen los de los zumbos!"
Las madamas, que eran las mascaras, se vestían con una cubierta o colcha grande de las camas de matrimonio, y se colocaban un cesto y dos varas metidas por dentro para aparentar ser más altos. También estos personajes debían encorrer a la gente, pues una prima del informante decía: "Mama, ¡que me corren las madamas!".