Tía Montona
Leyenda popular sobre una bruja de Bañón. La leyenda gira entorno a un personaje real, Joaquina Royo Brosed, que nació, vivió y murió en Bañón a finales del siglo XIX y principios del XX. Se trata de una leyenda que desde siempre ha circulando en boca en boca entre las personas de Bañón, aunque no ha sido nunca difundida ni conocida entre las gentes de la redolada del Jiloca. En el artículo de la bibliografía, escrito por Pilar Edo Hernández y José Luis Simón Zorraquino, tratan de narrar la leyenda tal y como la cuentan en Bañón los más mayores y de aportar algunos datos interesantes sobre el personaje de la Tía Montona.
Origen y configuración del fenómeno brujeril
Las brujas fueron consideradas seres fantásticos e irreales hasta la Edad Media, momento a partir del que se asocia esta cualidad a personas del mundo real, de carne y hueso. Con el Renacimiento y, sobre todo, el Barroco, el tema de las brujas, posesiones y demás materias se complica y enrevesa de modo más patente, con la aparición de elementos como el demonio, los conventículos de brujas y aquelarres. Estas creencias y supersticiones continuaron vigentes hasta bien entrado el siglo XX, con una serie de características y matices propios. En general, son leyendas que toman como base un hecho más o menos real y van tomando cuerpo con las aportaciones de la gente del pueblo que cree en esos personajes y prácticas mágicas. La práctica de la magia y la brujería fue considerada un delito y perseguida en toda la Europa Moderna, afectando de forma especial a la población femenina. No eran necesarios muchos requisitos para ser calificada de bruja, a veces una simple corriente de opinión contraria a nivel local era suficiente para iniciarse la acusación y calificación de bruja a mujer.
No eran necesarios muchos requisitos para ser calificada de bruja, a veces una simple corriente de opinión contraria a nivel local era suficiente para iniciarse la acusación y calificación de bruja a una mujer. Esta opinión, nacida en muchas ocasiones por una simple disputa o contrariedad entre dos mujeres o dos familias, solía estar alimentada por una serie de "prejuicios" e ideas imperantes en el mundo rural y que llevaban a considerar a una mujer sola, viuda, "vieja" o simplemente "rara", como un personaje extraño y atípico dentro de la sociedad tradicional, que en ocasiones era rechazado y excluido (por ejemplo, en Bañón hubo una mujer a la que llamaban la Tía Sebastiana, que por el simple hecho de llevar siempre medias blancas, muchos la calificaban de bruja). Tenían muchos votos para ser calificadas de brujas las viudas que vivían solas; las mujeres que, estando viudas, se dedicaban al chismorreo y la alcahuetería. vegando en ocasiones por las calles del pueblo sin "oficio ni beneficio"; o aquellas que tenían mucha fama de "gobernantas"; mujeres de mala reputación; mujeres en ocasiones de poderosa y conflictiva personalidad, que hacían que determinadas personas se sintieran amenazadas por ellas...
El origen de este hecho acusatorio contra la figura de la mujer parece tener su arranque en la época moderna, continuándose la costumbre hasta la época contemporánea. Un alto porcentaje de las mujeres acusadas en aquella etapa estaban dedicadas a la práctica de la medicina popular y la obstetricia, al margen de la medicina considerada oficial y representada por hombres con un nivel social y cultural más elevado. Las fuerzas sociales del momento colaboraban en la creación del mito, ya que en esta época en Europa, incluso en el mundo científico y teológico, reinaba la convicción de que la práctica de la brujería se relacionaba con la naturaleza femenina y que, por extensión, toda mujer era una bruja en potencia.
Ya Julio Caro Baroja apuntaba a que çel no sabía si habían existido o no las brujas, lo indiscutible es que se había creído en ellas. Se ha creído y han dejado una huella profunda en las memorias de la gente, en la toponimia, en nuestro legendario aragonés y, fundamentalmente, en toda una serie de elementos y ritos de protección que la gente ha puesto en práctica hasta hace relativamente poco tiempo.
Joaquina Royo Brosed, la Tía Montona de Bañón. Algunos datos sobre su vida y persona.
Bibliografía
- Edo Hernández, Pilar y Simón Zorraquino, José Luis (2009): "La tronada de la tía Montona. Leyenda de una “bruja” de Bañón (Teruel)", en Cuadernos de Etnología, nº 22, p. 25-42 [Texto completo]