Carnavales (Fuentes Claras)

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Carnaval en la Costerilla


Los carnavales en Fuentes Claras duraban 3 días, finalizando el miércoles de ceniza con la imposición de la ceniza en misa.

El martes por la tarde, que era el día "más fuerte", parece que se cerraba el carnaval con una merienda con chocolate entre las mozas y mozos. Durante esos días la gente se vestía con ropas viejas rescatadas de los graneros de las casas y se hacían "los carnavales" por las calles de Fuentes Claras.

Una práctica habitual era, con un trozo de piel de oveja con una poca lana, fabricar la conocida como pelleta, con la que los mozos manchaban de hollín o sebo las caras de las mozas y de todo el que se encontraban a su paso. También se usaban unas jeringas o bombas con las que se cogía agua para echar a las mozas que estaban en los balcones, o que eran perseguidas por las calles hasta que éstas se refugiaban en una casa. Entonces ellos echaban el agua al balcón o ventana. A veces las chicas manchaban con carmín de labios a los chicos. Al que pillaban lo ponían "como un pial".

Durante los tres días los hombres y mujeres iban al baile disfrazados (papeles intercambiados), y parece que en una fecha no determinada con claridad, se prohibió ir con las caras tapadas.

Unos pocos hombres mayores y casados del pueblo, unos 10 o 12, eran los que se disfrazaban con esquilos y campanillas de las caballerías, se tapaban la cara con un pañuelo y salían a correr por las calles del pueblo.

El tio Tello, un hombre mayor del pueblo, se ponía una cadena larga atada con una cuerda al tobillo (se hacía una rozadura tremenda), a éste le llamaban "el cagarrutero", iba con la cara tapada con un pañuelo o similar y vestido con un saco de arpillera feo, con dos agujeros a los lados y en la zona de la cabeza llevaba collares de campanillas de bueyes y muchos esquilos en la cintura. Corría por el pueblo y los chicos iban detrás.

Uno de los disfraces recordados era aquel en el que dos hombres jóvenes con la cara cubierta y con un yugo que se ponían al cuello simulaban ser las caballerías o bueyes, y otro más viejo con la cara descubierta marchaba detrás portando el arado, mientras gritaba: "Arre, arre,..". De esta guisa iban por el pueblo haciendo las comedias pretendiendo simular al labriego con la pareja de bueyes labrando con la esteva (trozo de madera del arado), el timón que se enganchaba al yugo. Detrás del labriego iban 4-5 chicas jóvenes con unos tarros o frascos simulando que sembraban algo (recuerdan que remolacha), algunos chicos más llevaban unas azadas y hacían como que cavaban.

Bibliografía