Castillo de Cella
Del importante castillo que protegió a Cella sólo queda un paño de muro de piedras irregulares y se distingue la base de un torreón rectangular, situado en la pequeña meseta donde se enclavó. Por la crónica del cordobés Ibn Hayyan sabemos que en el 935, cuando el califa 'Abd al-Rahman III se dirigía hacia Zaragoza, ya existía el hisn as- Sahla (“La fortaleza de la Llanura”), identificable con Cella. De hecho, P. Madoz señaló como moriscos los restos de fortificaciones que se conservaban. A la historia ha pasado gracias al Cantar de Mío Cid, ya que en esta villa se reunieron las tropas para tomar Valencia. Alfonso I el Batallador intentó poblarlo en 1127. Ya en el siglo XIV desempeñó un importante papel en la guerra con Castilla, de lo cual hay constancia de varias reparaciones.
