Fiestas de la Purísima (Tornos)
Las fiestas de la Purísima se realizaban en Tornos el tercer domingo de mayo. Eran las fiestas de la juventud y duraban dos días.
El día que se honraba a la Purísima había misa y procesión, en la que se subastaban las banderas; por lo menos había cuatro, pero unas "eran más potentes que otras", como las de San Antonio o la Virgen de los Olmos. Los mayordomos eran los que pujaban por las banderas. A las banderas se les ponían rosquillas y con el dinero que se sacaba de las subastas se pagaban los gastos de la fiesta, porque el ayuntamiento no ponía ni un duro.
En la procesión sólo salían las imágenes de la Purísima y San Antonio. A los santos también se les ponían rosquillas y para portar la peana también había que pujar en subasta. Las fiestas las organizaban las mozas solteras, entre las que se nombraba a las mayordomas, que eran una o dos y en Tornos eran conocidas como las "mandamás".
Después de la misa y la procesión todo el mundo se iba a casa a comer, una comida que era de las mejores del año, podía ser pollo o gallo, siempre se hacía algo más de lo normal, como la "charabasca", que es una pasta de harina amasada con forma cuadrada, frita, con sabor a anís y con un poco de miel. Por la tarde había baile, sobre las tres de la tarde, y al ponerse el sol, a casa, para volver a salir al anochecer, pero como mucho hasta las 2 de la madrugada. Como músicos iban los de San Martín, o los de Bello, que son del tipo gaiteros... luego, más tarde, venían los de Encinacorba, aunque estos solían ir más para la Virgen de los Olmos.