Leyenda de la aparición de la Virgen
Respecto a la historia que se cuenta en Luco de Jiloca respecto a la aparición de la Virgen, algunos informantes insisten en que "No es una leyenda, sino un chascarrillo".
La cuestión es que esto ocurrió en el año 1958-59 y lo recuerda mucha gente del pueblo. Cuentan que la Virgen se apareció en un pilar o columna que había en la parte baja del pueblo. Era una especie de poste para sujetar una farola o luz para alumbrar a los carros. Tras correrse la voz por el pueblo, la gente se congregó allí, rezando el rosario sin parar.
Mucha era la gente que miraba al pilar y no veía nada, pero mucha más la que fervientemente la veía y no dejaba de rezar, recuerdan que uno de los miembros de la banda de Encinacorba, que estaba aquél día, pedía a la Virgen por su mujer y sus hijos.
Finalmente parece que todo quedó en nada, puesto que resulta que por entre medio de las ramas de un arbol pasaban luces y sobras de la tronada que esa tarde había habido, proyectándose sobre el yeso brillante de Navarrete que enlucía el pilar y formando una mancha que decían tenía la forma de la virgen.
El caso es que, aparición o no, durante 4 o 5 días hubo mucha gente que acudió en peregrinación hasta el lugar, incluso desde Calatayud fueron.