Morería de Burbáguena
La comunidad mudéjar y posteriormente morisca de Burbáguena era una de las más importantes del valle del Jiloca. Los cristianos de Burbáguena vivían a lo largo de la “calle de Santa Cruzada”, el “barrio de sobre la Iglesia”, la “calle de la iglesia hasta la plaza” y en la “plaza”, tal y como aparecen citados en una relación del año 1561, mientras que los moriscos lo hacían en la “calle nueva de convertidos” o en el “arrabal” .
La comunidad morisca
Conocemos la población que tenía la morería de Burbáguena gracias a los recuentos demográficos realizados, de forma global, para el conjunto de Aragón:
- En el censo general de 1495 se incluye a 35 vecinos musulmanes en Burbáguena, detallándose todos los nombres y apellidos previos al bautismo.
- Del año 1554 contamos con otro censo realizado por la Inquisición con fines meramente fiscales. La cifra que da es demasiado corta, por lo que suponemos se alejaría bastante de la realidad.
- Un desarme morisco ordenado en el año 1575 aportó también su correspondiente cifra de población, aunque en el caso de Burbáguena se repite la cantidad de 1495, lo que nos induce a pensar que simplemente se copió la cifra sin comprobarla.
- A finales del siglo XVI contamos con un nuevo recuento de moriscos para controlar su desarme. El manuscrito, conservado en el Archivo Municipal de Zaragoza, otorga 65 vecinos para esta villa del Jiloca.
- En mayo de 1610, a modo de preparativos para organizar la expulsión, se realiza un completísimo censo de los moriscos ordenado por el marques de Aytona, virrey de Aragón, que otorga a Burbáguena unas 40 casas.
- Finalmente, Henri Lapeyre cita el número de los burbagueneses que fueron expulsado a través del puerto de los Alfaques (Tarragona) en el verano de 1610, elevando la cifra hasta 62 casas y 264 personas, lo que nos obliga a suponer que la cifra dada por el marques de Aytona se quedaba corta, o bien que en el tránsito hasta el embarque a los moriscos de Burbáguena se les unieron otros desterrados.
Las cifras que aportan estas fuentes son muy dispares, por lo que tendremos que poner en duda la veracidad de algunas de ellas. Para acercarnos con mayor precisión al crecimiento demográfico de esta villa del Jiloca utilizaremos los libros parroquiales. Se han conservado varias matriculas de Cumplimiento Pascual correspondiente a los años 1538, 1542, 1563-64, 1576 y 1581 en las que se detalla de manera separada los cristianos viejos y los neófitos. En ellas se puede apreciar como la comunidad morisca crece de los 97 adultos de 1538 hasta los 136 que se recogen en 1581, mostrando un crecimiento del 40 por ciento entre ambas fechas. Es un incremento demográfico sustancial, que muestra a una comunidad morisca en continuo crecimiento.
| Población de Burbáguena según las Matrículas de Cumplimiento Pascual | ||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Año | 1538 | 1542 | 1563-64 | 1576 | 1581 | |||||||
| Cristianos | 248 | 443 | 436 | 487 | 679 | |||||||
| Moros | 97 | 116 | 114 | 131 | 136 | |||||||
Las matriculas de Cumplimiento Pascual también aportan datos muy interesantes sobre la relación demográfica entre ambas comunidades. La importancia de la expulsión radica tanto en el número de desterrados como en su representación en la sociedad. En este sentido, frente al 40 por ciento de crecimiento de los conversos, las relaciones de cumplimiento muestran como los cristianos crecieron en esos mismo años un 173 por ciento, cuatro veces más que sus convecinos moriscos. Parece ser que a medida que avanza la centuria, los moriscos de Burbáguena perdieron peso demográfico en la localidad, pasando de representar el 28 por ciento de los vecinos en 1538 hasta quedar reducidos a poco más del 16 por ciento en 1581. Los cristianos viejos estaban creciendo mucho más deprisa que los conversos.
Las causas habría que buscarlas en las desiguales posibilidades de subsistencia de ambos colectivos (actividades económicas y medios de producción) o bien introducir otros factores de tipo demográfico, como por ejemplo la variable de la emigración. Con los escasos datos que poseemos actualmente es imposible inclinarnos por un motivo u otro.
La expulsión de los moriscos
Los moriscos de Burbáguena, a comienzos de agosto de 1610, fueron obligados a marchar a Daroca, donde se juntaron con los moriscos de esta ciudad y los procedentes de Villafeliche, unas 2.720 personas en total. Acompañados por una pequeña tropa militar, partieron hacia Segura de Baños, y de allí a Montalbán, Cabra, Castellote y Aguaviva, último pueblo de Aragón, para continuar posteriormente hasta el puerto de los Alfaques.
Por este puerto tarraconense salieron de España 41.952 personas, 38.286 procedentes de Aragón y 3.666 de Cataluña. Fue el embarque más numeroso que se realizó en puerto español durante ese siglo, y exigió 3 meses para su desarrollo, del 15 de junio al 16 de septiembre de 1610. Los moriscos que tenían dinero fueron obligados a pagar el pasaje, los pobres debieron recurrir a la caridad de sus compatriotas.
Los moriscos de Burbáguena fueron de los últimos en embarcar, ya que no llegaron a la costa hasta el 2 de septiembre de 1610. Fueron acomodados en uno o varios barcos. El acta del embarque establecía la siguiente relación: “Moriscos de Burbáguena, 62 casas, 78 hombres, 70 mujeres, 66 mochachos, 50 mochachas, 23 de teta, 287 personas todo, 264 pagaron el pasaje” . Fueron transportados a las costas de Africa, donde se les obligó a desembarcar.
Bibliografía
- Benedicto Gimeno, Emilio (2004): "Los moriscos de Burbáguena (Teruel): comportamientos sociales y religiosos", Mudéjares y moriscos, cambios sociales y culturales : actas, pags. 549-560
- Halavais, Mary (2002): Like Wheat to the Miller: Community, Convivencia, and the Construction of Morisco Identity in Sixteenth-Century Aragon. Texto inédito