Rogativas a los peirones
En el caso de Bañón se realizaban 4 rogativas a sendos peirones, en concreto a los cuatro que conforman el espacio más externo al área habitada –Las Almas, San Juan, San Antonio y San Pedro Mártir–, en unas fechas críticas para la esperada cosecha, entre San Marcos (25 de abril) y San Isidro(15 de mayo).
La primera de todas era precisamente la que se realizaba el día de San Marcos –25 de abril– al peirón de San Juan. Después se hacían las otras a los tres restantes peirones coincidiendo con el lunes, martes y miércoles antes de la Ascensión, aunque no se recuerda con exactitud qué día se iba a qué peirón en concreto. En tiempos debió de poseer un carácter más penitencial, los fieles guardaban ayuno, se suspendían las actividades de todo tipo,… pero las más recientes, que recuerdan nuestros mayores, consisten en las procesiones con los correspondientes rezos que vamos a describir.
La ceremonia o ritual era similar en todos los casos, lo único que cambiaba era el recorrido. Partían todas ellas de la iglesia de San Juan por la mañana “bien prontico”, casi “al hacer de día”, tras el toque de campanas pertinente oficiado por el sacristán desde la torre de la iglesia. Algunas fuentes apuntan que sonaban de tal modo que parecían decir “Bañón y Cutanda, Cutanda y Bañón”, repitiéndose el soniquete de forma armoniosa una y otra vez. Encabezaban la procesión los monaguillos vestidos con el roquete colorado y blanco, portando la cruz procesional, el libro y el hisopo; les seguía el cura y las dos filas de hombre y mujeres, con los más jóvenes delante. Uno de los hombres portaba la bandera pequeña de color negro y algunos apuntan que otro personaje portaría un estandarte.
Se marchaba cantando las Letanías de los Santos en latín –el poder mágico del canto está presente en muchas ceremonias– y una vez se llegaba al pairón, se daba una vuelta alrededor del mismo, algunos apuntan que de izquierda a derecha, el cura con el hisopo bendecía en torno suyo y al propio pairón y se volvía por el mismo sitio, a veces por otro diferente, hasta la iglesia del pueblo donde se celebraba la misa.
Bibliografía
- Edo Hernández, Pilar (2007): ``Algunas tradiciones y costumbres entorno a los peirones de Bañón´´. Calamocha, Teruel, Cuadernos de Etnología del Baile de San Roque, 20,