Tiro de barra
Uno de los juegos tradicionales que más se practicaba los días de fiesta era el tiro de barra. En el que podían destacar los mozos más fuertes de la zona. Se trataba de un juego y no de un deporte. Ya que, aunque había unas normas básicas, no se cumplía ningún tipo de reglamento. Se marcaba una línea de tiro y un campo de lanzamiento, para evitar riesgos al lanzar. Pero las barras no solían tener un peso fijo.
Cada barra era de medidas y peso diferentes, pero en todas las localidades se tiraba. En Lechago y en Villar del Salz, nos comentan que tras una competición de barra, cuando los ánimos se levantaban, en ocasiones, se había llegado a realizar lanzamiento de yunque. Al igual que ocurría con el juego de pelota, en todas las localidades había buenos lanzadores de barra. Pero eran locales y no salían a tirar fuera de su localidad. Aunque nos cuentan anécdotas, como en Torrijo del Campo, donde a Mariano Pellicer, molinero que tenía fama de buen tirador, le picaron para que compitiera y lanzó la barra por encima de la gente que estaba esperando el desenlace. Por lo que su contrincante, al ver el lanzamiento, ya no quiso apostar con él.
En Daroca hablan de un gran tirador, Constancio Sauco Julián, del que dicen que era un amante del deporte en general.