Volteo de banderas
Este juego tradicional se realizaba principalmente cuando se hacían las romerías comarcales, donde se juntaban las gentes de varios pueblos, la tradición marcaba la subida a la ermita en procesión encabezada por un mozo que portaba un pendón o bandera, que al llegar a la puerta de la ermita se volteaba en señal de respeto al santo o virgen de advocación en la romería. Tras finalizar esta procesión se juntaban los portadores de las banderas en un gran círculo y se organizaba una exhibición, donde mostraban su habilidad en el volteo, era necesario tener una buena coordinación, habilidad y fuerza para poder hacerlo bien. El volteo de bandera era todo un espectáculo digno de gran admiración. En algunas localidades también se realizaba el día del patrón local o fiestas mayores. Actualmente es una actividad que ha desaparecido.