La medicina más convencional estaba representada en los pueblos de Gallocanta y el Jiloca por médicos, practicantes y boticarios, unos profesionales que, una vez instalados en los pueblos, carecían en muchos casos de los medios suficientes para atender a sus pacientes. Algunos pueblos pequeños por ejemplo compartían médico, y en ese caso la atención más inmediata la ejercía el practicante.
الطب التقليدي
Remedios aplicados con frecuencia por los médicos de antaño eran las sangrías y las ventosas. Las sangrías consistían en hacer sangrar al paciente para expulsar la sangre “mala”, generalmente colocando sanguijuelas. Las ventosas, utilizadas para enfermedades respiratorias, consistían en colocar sobre el pecho algodón con alcohol o una vela, prenderlo y colocar encima un vaso para conseguir el efecto de ventosa. Las mujeres mayores recuerdan haber visto realizar estas prácticas, incluso por sus madres y abuelas, pero apenas saben explicar cual era su funcionamiento.
En la medicina tradicional eran fundamentales las matronas, que eran las encargadas de atender los partos y “recoger” los niños. Otros personajes relevantes eran los curanderos y curanderas. Algunos tenían conocimientos sobre plantas o anatomía, y muchas veces eran pastores que conocían bien los huesos a través del conocimiento de la anatomía animal. Otros decían estar imbuidos de poderes especiales para la curación.
خيلوكى
في مواسم قديمة كانوا يتمازجون دواء منزلية والطب, أطباء وحكماء, علم ودين
Importantísima dentro de la medicina tradicional era también la fe. La gente de los pueblos recurría a sus Santos para pedir salud, acudiendo a ermitas y santuarios. Hay Santos que según la tradición curan enfermedades concretas, por ejemplo la Virgen de la Cabeza de Valdehorna cura los dolores de cabeza o San Gervasio y San Protasio de Villahermosa las hernias. |