Torre de Romanos
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La iglesia de Romanos se ubica en el interior del recinto amurallado, adosada a la torre mudéjar. El recinto del castillo del siglo XIV, realizado en la época de la “Guerra de los dos Pedros”, fue en parte destruido al edificar la iglesia en el siglo XVI; de dicha fortificación se conservan un trozo de muralla y dos torreones circulares. Para acceder a la iglesia hay que atravesar un arco de piedra fechado en 1609 que corresponde a la finalización de las obras del templo y a la habilitación de la superficie del castillo como cementerio, costumbre muy extendida en todos los lugares hasta hace unos dos siglos. La iglesia está dedicada a San Pedro y fechada en 1570. Edificada sobre un antiguo templo de menor tamaño, su construcción sería necesaria por un aumento demográfico. La torre es esbelta con una estructura militar de planta cuadrada, hueca al interior y dividida en estancias superpuestas que se comunican entre sí. En su parte inferior está atravesada por una bóveda de cañón apuntado actualmente cegada que tenía la función de torre-puerta tal y como sucede en las torres de San Martín y El Salvador de Teruel.
El acceso original se realiza en alto por la parte que da a la iglesia, una puerta de entrada defensiva que nos introduce en una estancia cuadrada desde la que se asciende a tres estancias superiores. La última de ellas sirve de cuerpo de campanas y sólo éste espacio tiene una función religiosa, cubriéndose con una bóveda de crucería gótica.
En un paisaje llano se distingue con facilidad el volumen de la torre de la iglesia de San Pedro, uno de los ejemplares más interesantes del mudéjar. Se trata de una ejemplar de torre una de cuyas finalidades fue la defensiva. El primer cuerpo permitía el tránsito bajo ella, como sucede en las torres de Teruel. El acceso al interior debe hacerse en alto, desde el interior de la iglesia. Un matacán en la parte occidental señala este aspecto militar que es corroborado por los cercanos restos de la muralla . Otra vez la decoración en ladrillo se enseñorea de las fachadas. Los paños que las cubren casi completamente muestran labores de esquinilla, arcos mixtilíneos cruzados y con lazos, “rombos”, cruces conteniendo otras interiores y lazos de ocho. El cuerpo de las campanas muestra dos arcos apuntados cobijados por otro mayor, también apuntado. Esta torre se fecha hacia el año 1400. Un último aspecto que remarca el carácter defensivo de esta torre es la presencia de un vano con matacán, es decir, una ventana que tiene un parapeto en voladizo en el lado occidental a la altura de la tercera estancia y que tendría una función de defensa de la puerta original. Esta disposición interior tiene una clara vinculación con la arquitectura militar, de ahí que se relacione con torres de similar estructura como la de Longares.
Otros materiales
Bibliografía
[[Categoría:Campanario/Torre
]] La torre de la iglesia parroquial de Romanos, cuadrada, destaca sobre la llanura en la que se asienta la localidad. Se levantó junto a la muralla, conservada en parte, formando parte del conjunto defensivo. Ese aspecto militar está presente en el matacán del primer piso o en el sistema de acceso a la misma, que debe hacerse desde el interior del templo. La parte inferior permitía el paso bajo la torre, como sucede en Teruel. Se trata de una torre-puerta, que se fecha a principios del siglo XV.
La rica decoración exterior incluye un variado repertorio de motivos mudéjares: paños de arcos mixtilíneos entrecruzados, zig-zags, rombos, esquinillas o entrelazos. En el siglo XVI se le añadió el cuerpo octogonal que la culmina.
Esta esbelta torre forma parte del catálogo de 156 monumentos que el Gobierno de Aragón presentó a la UNESCO para la Declaración del arte mudéjar aragonés como Patrimonio de la Humanidad. Este reconocimiento fue otorgado por la UNESCO en su reunión de 2001 celebrada en Helsinki.
La torre fue restaurada según proyecto de 1995, del arquitecto Javier Ibargüen.
Bibliografía
- Esteban Lorente, Juan Francisco y otros: Inventario artístico del partido judicial de Daroca. Realizado en los años 1975-1980 y revisado por Fabián Mañas Ballestín en 1999. Inédito.
