Morería de Daroca

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La morería de Daroca tradicionalmente se ha localizado en una zona en la ladera del cerro de San Jorge, muy próxima a la muralla, entre la Puerta Baja y el Portal de Valencia, en torno a la actual plaza del Rey.

La plaza de la Morería era la actual plaza del Rey. Entre ella y la calle Mayor había una hilera de casas, ocupadas en 1511 por el notario Miguel Sancho, el pintor Felipe Cardiel, Esteban de Orera, mosén Valero Giral, Juan de Arriaga, y otros, entre los que se encontraba el moro, maestro de obras, Mahoma de Cuéllar, lo cual nos indica, como luego veremos, que los mudéjares habían ido rompiendo el cerco de su barrio para mezclarse con los cristianos. La plaza era el centro de la Morería y, en ella estaba situada la mezquita; de la plaza salían algunas calles hacia la parte alta del cerro de San Jorge; en la falda del monte estaban los barrios medio v alto, como se les llama en un Inventario de bienes del fustero Mahoma de Cuéllar, de 1517; aunque es posible que en estos barrios estuviesen localizados, principalmente, corrales y establos. La plaza tenia salida a la calle Mayor, por «carreras» o «callizos». Probablemente eran los tres que se han conservado: el «oscuro», el de San Lorenzo y el bautizado recientemente como el «Callejón de los mudéjares».


Número de mudéjares en la Aljama de Daroca

Se ha dicho que la aljama de Daroca era numerosa a mitad del siglo XIII, pero no existen datos para poder precisar el número de mudéjares. En ningún momento se sobrepasaría el de 250 --hacia 1230, fecha de la máxima población de la ciudad--, número que descendería a lo largo de los siglos XIV y XV, al igual que la población de Daroca, que pasó de 4.000 a 2.000 habitantes.

El primer dato que nos indica el número aproximado de fuegos de la morería de Daroca es el Censo de las Cortes de Tarazona de 1495; según el mismo, la ciudad tenía 482 fuegos y el número de moros, según J. Mª Lacarra, suponía el 10,5 %; lo cual nos indica que había unos 225 habitantes. El único dato concreto que se ha dado es el de los moriscos expulsados en 1609; según el mismo, en Daroca había 58 fuegos y 253 fueron las personas que salieron de la ciudad, a finales de 1610, para embarcar en los Alfaques. La población morisca había aumentado, durante el siglo XVI, en un 20 % y parece que llegó a suponer el 15 % de la población total de Daroca.

El número de fuegos de la morería, a principios del siglo XVI, estaba en torno a los 50. El 20 de enero de 1511, el notario Miguel Sancho, daba fe de la veracidad de un documento en el que se citaba nominalmente a todos los ciudadanos de Daroca que habían pagado el impuesto del moravedí: 375, en total, de los cuales 48 eran moros.

Posición económica y social

La mayor parte de los mudejáres se dedicaban a la agricultura, destacando entre sus tareas las del cultivo de la vid, el cereal, la huerta y azafrán. Pero un número elevado de ellos tenia un oficio manual, que en muchos casos parece compatible con las labores del campo. Así, entre los nombres que aparecen en el censo del moravedí de 1511, cinco eran zapateros: Mahoma de Cuéllar, Brahen de Haquem, Alí el Pin, Alí el Morisco y Dorramen de la Xerich (también lo eran dos de sus hijos); hay cuatro fusteros o maestros de obras: Brahen de Cuéllar, Mahoma de Cuéllar, Brahan de Hariza y Mahoma Daica, el Trompeta; dos relojeros: Ismael y Alí el Morisino; tres ballesteros, dos herreros, cerrajero, ollero, cestero, molinero, carnicero...

No parece que pueda hablarse de una situación económica buena; creemos que en general era precaria; suelen tener su casa en la morería y algunos, huerto, majuelo o azafrán; aunque abunda mucho la aparcería. Parece que los mejor situados eran los fusteros: Mahoma el Trompeta compra en 1509 un huerto por 1.500 sueldos. En 1517 se hace el inventario de los bienes de Mahoma de Cuéllar y tenía lo siguiente: Una casa, estimada en 1.800 sueldos; otra en el barrio bajo, en 300 sueldos; un corral, 200; un corral, 200; otro corral, 400; un huerto, 400; un majuelo, 300; un zafranal, 100, más una mula de 200 sueldos, y otros 444 sueldos de los bienes muebles hallados en su casa. Suman en total 4.144 sueldos.

Mantenían una forma de vida propia, como se ha dicho tenían una mezquita en donde oraban y ante la cual se reunían para tomar decisiones en presencia del alamín y los oficiales. Conservaban sus normas sobre la comida y así tenían carnicería propia en donde sacrificaban las reses y vendían la carne; por ello pagaban el impuesto de «sisa». Así, por ejemplo, un documento del notario Miguel Sancho del 15 de septiembre de 1521 muestra cómo «agrupada la aljama de los alamín, jurados y hombres de la morería de la ciudat de Daroca, en el portejo de la mezquita... arrendaron a Jaime Sebastián hun dinero de sisa que tiene por libra en la carnicería de la dicha morería y las sisas que han acostumbrado pagar en la carne que matan por casas...». En 1513, el arrendador Juan Remírez hace levantar acto notarial de que no había carne muerta en la carnicería de la morería.

A pesar de todas estas peculiaridades de vida y administrativas, los mudéjares tenían estrecha relación con los cristianos, fundamentalmente mercantiles, como podemos ver por comandas, ventas, arriendos, etc. Tenían incluso casas y tiendas entre la población cristiana; en 1462, Mahoma Haquen recibe 70 sueldos prestados por Pedro de Huerta para poner una tienda en la calle Mayor que confronta con tienda de Audalla de Arévalo y con tienda de Hamed de Cuéllar. En 1479, Mahoma Alfaquí, ollero, alquila casa o tienda a Francisco Giral, que confronta con casa o tienda de Mahoma Alfaquí y con casa o tienda de Francisco de Ajupe. Y en 1512, Alí el Pin alquila a Pedro Serrano unas casas cerca de la Grajera, en la calle Mayor, que confrontan con casas de Alí Haquen y con casas de rnicer Juan Montañas y con la calle Mayor, por 150 sueldos al año.

Sin embargo este trato de tolerancia y convivencia pasó por momentos difíciles; así lo demuestra un documento del notario Miguel Sancho, del 29 de septiembre de 1522: se reúne en la mezquita de la morería el lugarteniente del Justicia de Daroca con el alamín, jurados, alfaquí y habitantes de la aljama para prevenirles que no abandonen la ciudad por miedo a malos tratos de los habitantes de la misma y les advierte que tomará las medidas contra el que quisiera hacerles daño. Este hecho no parece aislado y debió de ser cada vez más frecuente.


La conversión

El edicto de conversión de 1525 no parece que solucionó el problema sino que lo agravó; unos se llamaron cristianos viejos y otros cristianos nuevos, y nada más. En Daroca, la conversión parece que se realizó entre el año 1526 y 1528. Creemos, pues, que prácticamente todos los mudéjares de Daroca prefirieron la conversión a tener que abandonar su tierra; bajo otras formas, mantuvieron su religión, sus usos y costumbres.

Parte de los convertidos pronto cambiaron de casa y debió de ser preferido el llamado Barrio nuevo, nombre que ha permanecido y que ya se llamaba así a finales del siglo XV. Así por ejemplo, en 1534, Juan de Monagelos vende a Luis de Alucera unas casas que confrontan con Lope el Pin, ferrero, y con la plaza de Barrio Nuevo y con la vía pública, francas, por 2.300 sueldos. Y ya en 1610, el 15 de mayo, Marco Belvis e Isabel Castellano vendían a Pedro Ciberos unas casas en la plaza alta de la cristiandad nueva que afrontan con dos vías públicas y con casas de Asensio Granada, por cien sueldos. Era la liquidación. Probablemente a primeros del mes de agosto saldrían de Daroca las 253 personas que componían la cristiandad nueva.


Bibliografía

  • Mañas Ballestín, Fabián (1991): Los Mudéjares de Daroca en el siglo XVI. La Conversión. Daroca, Ayuntamiento [Texto completo]