Otón

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Restos de un muro en la partida de Otón

Otón es un despoblado que se localizaría en le término municipal de Monforte de Moyuela, al que parece que se incorporaría en 1877, con la condición de que éste pagara un censo a la encomienda de Santiago de Montalbán, que era la propietaria.

Parece que Madoz confundiría el nombre Otón con el de Obón, porque aunque los datos estadísticos que aporta quizás pudieran corresponderse con Obón, no los geográficos; ya que dice que Obón limitaba al norte con Plenas, al este con Blesa y Huesa, al sur con Rudilla y al oeste con Monforte , datos estos que evidentemente no coinciden con esa localidad pero que podrían corresponderse perfectamente con Otón. Por su parte Sebastián Liaño al establecer los límites del pueblo Monforte nombraba los lugares de Piedrahita, el Collado, Mezquita, Loscos y Otón; confirmando así la ubicación de esta aldea junto a Monforte de Moyuela.

En la actualidad en Monforte todavía existen los topónimos Otón y barranco de Otón y en esta área, concretamente, en el llamado Cabezo del Santo, aún se pueden observar restos de un posible recinto defensivo y de distintas estructuras, aunque muy deterioradas porque en la actualidad la zona está convertida en campos de labor. Según algunas fuentes orales en este terreno se conservaban restos de lo que pudo ser una ermita, que quizás pudo corresponderse con la iglesia parroquial de la desaparecida población.

Cerca de este punto existe una partida que se extiende entre Blesa y Monforte y que se denomina la pardina, en referencia seguramente al despoblado de Otón . Al este de este lugar en dirección a Plenas encontramos también el microtopónimo el Campillo, que aparecía mencionado en un pleito del s. XIV.

El caso del despoblado de Otón es especial con respecto a otros despoblados situados en la Comarca del Jiloca por varias razones, en primer lugar porque éste no perteneció en ningún momento a la Comunidad de Aldeas de Daroca sino que pertenecía a la Encomienda Santiaguista de Montalbán y por tanto sería un lugar de señorío propiedad de una orden religiosa y no una aldea de realengo dentro de una Comunidad de Aldeas, y en segundo lugar porque su despoblación no tendría lugar a finales de la Edad Media como ocurriría con la mayoría de las pardinas sino en una época muy tardía cuando ya no sería habitual el abandono y la despoblación de poblaciones. En la carta de población de Monforte de Moyuela otorgada en 1157, aparece citado al occidente de Monforte un lugar con el nombre de Ozolon, que dada su ubicación podría corresponderse con Otón; con lo cual el asentamiento ya existiría durante los primeros momentos de la conquista aragonesa, pudiendo tratarse por lo tanto de una pequeña aldea musulmana reocupada por colonos cristianos. En 1210 la villa de Montalbán sería entregada a la Orden de Santiago, y que en ese mismo momento se integrarían en ella varias poblaciones de los alrededores, entre ellas Otón , que en 1280 pertenecería al Arciprestazgo de Belchite.

En 1325 se inició un conflicto que duraría años, entre los vecinos de Monforte de Moyuela y los de Otón, por una cuestión de límites. Conocemos la evolución del pleito a través de las investigaciones de Regina Sainz , y a través de algunos documentos de la Cancillería Real conservados en el Archivo de la Corona de Aragón.

Parece que los de Monforte reclamaban parte de los terrenos de Otón, mientras que los vecinos de Otón reclamarían unas tierras que según los de Monforte nunca les habían sido adjudicadas; con el pretexto de una sentencia dictada por el baile Pere de Martorell por la que se les adjudicaba la partida del Campillo a los vecinos de Monforte, estos devastaron las viñas, embargaron los ganados y se apropiaron de tierras de los vecinos de Otón. El infante Alfonso encargaría al Justicia de Aragón, Jimeno Salanova, solucionar el problema, pero el asunto no sólo no se solucionaría sino que se complicaría al ponerse en duda la legitimidad del nuevo comendador de Montalbán, Vidal de Vilanova, con lo que la solución del conflicto se dilataría. En 1329 el concejo de Monforte conseguiría convencer al monarca de que tenía privilegios y derechos sobre ciertos términos de Otón, e incluso que la población de Otón se encontraba en el partido de Monforte. El rey ordenaría al sobrejuntero de Zaragoza y al procurador de la Comunidad de Aldeas de Daroca que defendieran los derechos de Monforte; pero el juez de la cura real, Domingo de Tarba, dictaría sentencia en contra en 1331 que volvería a ser apelada por el concejo de Monforte. El pelito proseguiría y el monarca volvería a encargar el asunto al Justicia de Aragón. En vista de que el asunto no se solucionaba, el monarca propondría a la Comunidad de Daroca la compra de Otón, así en 1333 Alfonso IV escribiría una carta a Vidal de Villanueva, consejero real y comendador de la Orden de Santiago de Montalbán, sobre el pleito que tenía con los hombres de las aldeas de Daroca por venta de Otón perteneciente a dicha orden . Sin embargo, al transcurrir tres meses sin que las dos partes implicadas lograran ponerse de acuerdo en el precio, el concejo de Monforte alegaba que no podía pagar más de 1000 sueldos, el monarca daría instrucciones al baile de Aragón, Pere de Martorell, para que en la plega que debía celebrarse el día de Santa Lucía, convocara a ambas partes y fijara la cantidad a su arbitrio.

En enero de 1334, Vidal de Vilanova encargaría la venta a Benito de Cantavieja y Miguel Palacín, pero tampoco ellos conseguirían ningún éxito; al proseguir, pues, la contienda entre Monforte y Otón y producirse en febrero el fallecimiento del justicia de Aragón, sería el consejero real, Esteban Gil Tarín, el que recibiría la orden del monarca de seguir ocupándose de la controversia. Su gestión duraría también poco tiempo, al año siguiente el rey encomendaría el pleito al nuevo Justicia de Aragón, Pelegrín de Anzano. En junio, el infante Pedro ordenaba detener el proceso hasta que se efectuara la venta, tratada entre el monarca, el baile de Aragón, las aldeas de Daroca y el comendador de Montalbán, al tiempo que insistía ante este último para que prosiguiera los trámites destinados a conseguir la venta, con el fin de acabar con la discordia entre las dos partes. En 1438 el conflicto todavía continuaba como lo atestiguaría un albarán firmado por el concejo de Monforte a causa del conflicto que mantienen con los terratenientes de Otón . Ignoramos si el problema llegó a solucionarse, ni cómo, ni cuando, lo que si podemos afirmar es que finalmente la compra no llevaría a cabo, ya que en 1348 Vidal de Vilanova se quejaba de nuevo al rey por los daños que los habitantes de Huesa provocaban a los de Otón, de la Orden de Santiago, y en 1379 el Rey ordenaría al jurisperito de Calatayud que pusiera remedio a las cuestiones suscitadas entre Otón y los pueblos vecinos.

Por otra parte sabemos que el Monasterio de Vilabeltrán situado en la diócesis de Zaragoza, disponía de diezmos en varios pueblos del norte de la provincia de Teruel, pertenecientes al Arciprestazgo de Belchite, como Piedrahita, Rudilla, Monforte y también Otón. En 1441 el Abad de Vilabeltrán presentaría un vicario para Otón, y en 1583 y 1601 la localidad pagaba al Monasterio, 9 fanegas de trigo, 3 cahices y medio de morcacho y otro tanto de ordio, 2 cahices de avena y la mitad del azafrán y 600 sueldos en dinero.

Isabel Falcón decía que la población de Otón pertenecía a la sobrecullía de Montalbán, y que en 1481 y 1489 contaba con 16 fuegos y en 1495 con 12 fuegos.

Es una incógnita en que momento se despoblaría la aldea, que existía todavía en 1616 pero que ya no aparecía en el censo de 1713. Entre 1648 y 1654 hubo una epidemia de peste que hizo estragos en el territorio, lo que pudo ser la causa de la desaparición. Lo cierto es que 1760 ya a parece como pardina ; y en 1790 Traggia dice de él: “Othon, que en los mapas está demarcado como pueblo, junto a Monforte, es pardina muchos años ha, donde sólo se halla un santero en lo que era parroquial Iglesia”. Así pues, aunque la pardina se incorpora, según dice Zapater, a Monforte en 1877 parece que ésta estaba deshabitada por lo menos desde hacia casi un siglo, este hecho quizás se relacionaría con lo igualmente dicho por Zapater de que desde antes de su incorporación la villa de Otón estaba bajo la jurisdicción de la parroquia de Monforte.

Bibliografía

  • Rubio Martín, M. (2012): Despoblados y pardinas medievales en la comarca del Jiloca. Inédito.