La familia

المرأة كوسيلة نقل الثقافة في العالم الريفي

Presentación La familia Casamientos Nacimientos Herencia

Jiloca

El modelo de familia tradicional en el Jiloca ha estado vigente hasta hace muy pocos años y en cierta manera aún lo esta. Un modelo constituido por padre, madre e hijos y a veces algún abuelo o algún tío soltero. Un tipo de familia nuclear pero con unas extensas redes familiares y de parentesco. Antaño, los parientes y vecinos tenían un papel importantísimo en los núcleos rurales.

العائلة

Jiloca En una sociedad como ésta, el matrimonio era algo fundamental, ya que el ideal de cualquier joven era casarse y formar una familia. Antaño la soltería no era considerada como una decisión personal sino como la imposibilidad de poder contraer matrimonio. El soltero y especialmente la soltera es aquel que no ha podido casarse. A partir de los treinta años aproximadamente, las esperanzas de matrimonio desaparecían especialmente en el caso de las mujeres, que sólo podían aspirar a casarse en segundas nupcias con algún viudo.

Tampoco estaba bien visto romper un noviazgo. Se podía romper durante los primeros momentos cuando no era considerado algo serio pero en el momento en el que “el novio entraba en casa”, es decir el novio visitaba a la novia en su casa, el noviazgo era oficial y entonces dicen “ya era para casarse”. La ruptura de un noviazgo podía implicar para la mujer no encontrar otro pretendiente.

Jiloca Importantísimo también era tener descendencia y los hijos nacían al poco tiempo de casarse. Uno de los papeles fundaméntales de la mujer era ser madre, tanto es así que al elegir esposa era fundamental que la joven estuviera sana para poder concebir. Dentro del matrimonio y de la vida en pareja debemos decir que tradicionalmente se consideraba que el marido era quien debía encargarse de mantener económicamente a la familia. Mientras que la obligación de la esposa era la de cuidar a los hijos y a los ancianos, además de encargarse de las tareas domésticas y ayudar en el campo en épocas de más trabajo.

خيلوكى كان نموذج للعائلة التقليدية سائدا حتى وقت قريب جدا. كانت العائلة مكونة بالأب, الأم والأطفال وأحيانا الأجداد

Las consideradas tareas domésticas eran muy amplias y abarcaban desde la limpieza y el mantenimiento de la casa, al cuidado de los animales de corral, pasando por ir a por agua a la fuente o al río, amasar y llevar el pan al horno público, preparar y llevar al campo las comidas, lavar la ropa, etc. y una infinita cantidad de labores en las que las mujeres no contaban con la ayuda de los hombres para nada.

Jiloca Aunque el trabajo de la mujer era tanto o más pesado que el del hombre, ésta ocupaba siempre un segundo lugar dentro del hogar. La figura de autoridad era el hombre: la mejor comida, el mejor lugar junto al fuego… era para el padre, después para los ancianos si los había, a continuación para la madre y por último para los niños, aunque en muchos casos ésta cedía su puesto a los hijos. Esto nos da una idea clara de cual era la jerarquía dentro de la familia y del hogar.

Así pues en zonas rurales como ésta, las concepciones tradicionales sobre la familia estaban totalmente arraigadas, perdurando algunas de estas costumbres hasta la actualidad.

 

Kenitra

El sistema familiar y la concepción tradicional de la familia marroquí, como en todas las sociedades, han ido cambiando con el tiempo. En el caso Marruecos, y por tanto en el de Kenitra, este cambio fue acelerado e impulsado por la colonización, lo que ha hecho que en la actualidad coexistan familias tradicionales, patrilineales y endogámicas, con familias modernas de carácter nuclear.

Jiloca En zonas rurales como de la que estamos hablando la finalidad de cualquier joven es casarse y formar una familia, estando todavía arraigada la concepción más tradicional de la familia. Las mujeres son las portadoras del honor y cualquier duda sobre su rectitud moral es una mancha para su familia y una pesada losa a la hora de encontrar marido. Tanto es así, que actualmente no es extraño que algunas novias sean sometidas a un reconocimiento médico para comprobar su virginidad.

La edad habitual de matrimonio entre las mujeres de Kenitra suele estar entre los 15 y 20 años y casi nunca a partir de los treinta. Tampoco es habitual que contraigan matrimonio antes de los quince años, como ocurría antiguamente. Los hombres se suelen casar a cualquier edad y tanto ellos como sus familias prefieren que la novia sea una muchacha joven, o al menos más joven que él.

ما زالت المفاهيم التقليدية بالنسبة للعائلة قوية جدا. هدف كل شاب هو التزوج و تكوين أسرة

Aunque no era lo más habitual, hasta hace poco había hombres que tenían varias esposas. Este hecho que era bien aceptado socialmente e incluso era bien visto por la primera esposa si ella no podía tener hijos o estaba enferma. También era una buena razón para tomar otra esposa el hecho de que la primera “no atendiera debidamente a su marido”, como literalmente explican algunas mujeres.

Jiloca Otra costumbre tradicional es que una pareja de recién casados vaya a vivir a casa de los padres del esposo. Una joven esposa suele vivir con sus suegros, al menos, hasta que nazcan sus hijos, es común que en una misma casa vivan un matrimonio con sus hijos y las familias de estos. En la actualidad cada día más parejas deciden irse a vivir a su propia casa después casarse. Esta costumbre ha convertido a la suegra en un referente en la vida de la mujer, e incluso la tradición dice que debe tratársele como una madre, aunque la convivencia no suele estar exenta de problemas y roces.

Dentro de la estructura familiar los roles están claros. El hombre es quien se debe encargar del soporte económico de la familia mientras que la mujer se ocupa de la casa y del cuidado de los hijos. Si bien debemos destacar que en el mundo rural el papel de la mujer antiguamente no estaba tan reducido al espacio doméstico como podía ocurrir en las ciudades, las mujeres debían salir habitualmente a trabajar al campo casi tanto como los hombres. En la actualidad sin embargo ocurre al contrario, es en la ciudad donde los papeles se están equiparando.

Jiloca Hay que decir que dentro del hogar las faenas domésticas recaen sin excepción sobre las mujeres, en las familias en las que conviven varias éstas se reparten las tareas bajo la supervisión de la madre o suegra que es la encargada de la casa. Así pues cuando las mujeres no tienen que acompañar a los hombres de la familia al campo se considera que su lugar natural es la casa, ocupándose de recoger la leña, de encender el fuego, de la cocina, de la limpieza y, por supuesto, del cuidado de los hijos y los enfermos.

Estas concepciones familiares de corte tan tradicionales eran hasta hace poco las únicas, pero en la actualidad conviven con otro tipo de ideas. Familias muy tradicionales y convencionales coexisten con otras que lo son menos.

 

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