La transmisión de las tradiciones y de la religión

المرأة كوسيلة نقل الثقافة في العالم الريفي

Presentación Antropología social Indumentaria tradicional La infancia La transmisión religiosa

Jiloca

En la zona de Gallocanta y el Jiloca el papel de la mujer como transmisora de la cultura y la religión es, al igual que en otras zonas, una cuestión fundamental.

Las madres son las principales encargadas de la educación de los hijos y quienes más tiempo pasan con ellos trasmitiéndoles su forma de ver la religión, la cultura, etc. Salvo excepciones, los hombres o padres suelen pasar poco tiempo con los hijos y por tanto, el papel que juegan como difusores de cultura es mucho menor que el de las mujeres.

Jiloca La figura de la madre como transmisora es todavía más importante, ya que en el caso de las hijas eran educadas para ser esposas y madres, para ocuparse de su casa y la madre era la mejor maestra. Así pues, muchos cocimientos pasaban y aún pasan de madres a hijas, como trucos de limpieza, remedios caseros, recetas de cocina, etc. Si la presencia de los padres en la educación de los hijos era escasa, en la de las hijas era prácticamente inexistente.

Jiloca Quienes si juegan un papel importante en transmisión de las tradiciones y de la cultura popular son los abuelos, especialmente las abuelas. Debemos tener en cuenta que en muchas ocasiones en casa vivía un abuelo o abuela y cuando las madres tenían que trabajar, los niños se quedan al cuidado de las abuelas. Casi todas las mujeres recuerdan como sus abuelas les cantaban canciones y les contaban cuentos e historias.

Por otro lado, era habitual que durante las largas noches de invierno la familia y los vecinos se reunieran entorno al hogar para hablar de las cosas cotidianas y también para contar historias. Algunas mujeres, por ejemplo, hablan con cierta nostalgia de las tardes y noches pasadas entorno a la mesa de esbrinar azafrán, donde las largas jornadas de trabajo se amenizaban contando historias, cotilleos y cuentos, que los niños escuchaban encantados.

Jiloca En el tema de la religión, el papel de las madres es importantísimo pero quizás no tan exclusivo como en otros aspectos. Los niños recibían educación religiosa en el colegio, en la iglesia a través de la catequesis, en la familia y en la sociedad en general, ya que los niños reproducían los comportamientos religiosos que observaban a su alrededor. Aún así solían ser las madres las encargadas de enseñarles las oraciones y de que cumplieran con los preceptos religiosos. La situación ha cambiado a día de hoy, puesto que la religión no tiene tanta importancia en la sociedad actual. Sin embargo la principal encargada de la educación religiosa sigue siendo la mujer.

 

Kenitra

El papel de la mujer como transmisora de las tradiciones culturales y religiosas es fundamental en todas la sociedades y no lo es menos en Kenitra. Son las madres las que educan a los niños y especialmente a las niñas, que serán las madres y educadoras de las siguientes generaciones.

Además, hay tareas “propias de mujeres” que sólo se aprenden en el hogar, como los secretos de cocina o los referidos a la artesanía, que pasan de madres a hijas. También lo hacen los remedios caseros y las recetas de medicina tradicional. Los niños y niñas reproducirán de forma automática las costumbres y tradiciones que observen en su casa y en su familia, en la que suelen convivir muchas mujeres de varias generaciones: abuela, madre, tías, etc., que serán las principales encargadas educar en los valores tradicionales.

Jiloca En la transmisión de las tradiciones es fundamental el papel de las abuelas paternas, puesto que normalmente las parejas jóvenes viven en casa de los padres del esposo al menos durante los primeros años, y es allí donde suelen nacer los niños y donde pasan sus primeros años de vida, que son fundamentales en su educación. En general, son las madres las que enseñan a los niños las historias familiares y locales y las que han contado cuentos, leyendas y tradiciones. Los hombres generalmente no se han ocupado, ni se ocupan del cuidado de los niños. La costumbre dice que ellos deben procurar el sustento familiar mientras que la mujer tiene la responsabilidad de cuidar y educar a los hijos, y por tanto de trasmitir a las nuevas generaciones las tradiciones.

Jiloca Respecto a la educación religiosa decir que en general los niños aprenden los comportamientos religiosos que ven en su hogar, por lo que toda la familia desarrolla una labor importante en su educación. Además la educación religiosa que reciben en el hogar es complementada con la que reciben en los colegios y en las escuelas coránicas.

 

Copyright © 2009 • Un portal del Centro de Estudios del Jiloca • Correo: secretaria@xiloca.com

Los contenidos de esta web están bajo una licencia Creative Commons si no se indica lo contrario

rss