Las gentes del Jiloca son aficionadas al uso de adivinanzas y especialmente de sentencias y refranes. Algunos de ellos han perdido hoy buena parte del significado que tenían originalmente.
Las adivinanzas tienen como finalidad despertar el ingenio y aumentar la agilidad mental, por eso van especialmente destinadas a los niños, pero también las usaban los adultos como medio de entretenimiento, usando a veces juegos de palabras con doble sentido y un lenguaje pícaro.
Respecto a las sentencias y refranes decir que antiguamente era normal que en una conversación aparecieran más de uno y todavía hoy es de lo más habitual. Muchos de ellos tienen un carácter educativo y pretenden trasmitir una enseñanza ya sea referida a la vida cotidiana, a las tareas del campo, al clima y al tiempo, etc., pero también son habituales las frases que ridiculizan las costumbres de los pueblos vecinos. Tanto adivinanzas como sentencias suelen ser frases pegadizas, a veces con rima y fáciles de recordar, con un lenguaje y carácter tremendamente popular.
Decir que las mujeres cuando se les pregunta por esta clase de frases casi siempre afirman que no recuerdan ninguna, pero conforme avanza la conversación, éstas van surgiendo a veces intencionadamente y otras de forma natural. |
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La adivinanza, el acertijo o el enigma forman una parte importante de la cultura oral tradicional de Kenitra y de Marruecos en general. Estos proverbios mezclan la parte educativa con la parte lúdica y ponen a prueba la imaginación, la agilidad mental y la inteligencia. Muchos de los refranes y proverbios que se utilizan en la zona de Kenitra son comunes o similares a los utilizados en el resto del país.
Algunas de estas adivinanzas aportan conocimientos religiosos y morales y otras simplemente se refieren a aspectos cotidianos de la vida, la naturaleza, los animales, etc.
La cultura árabe es también una cultura rica en proverbios, que se consideran sabios y esclarecedores. La cultura marroquí está colmada de tantos refranes, que a veces se abusa de ellos. En cualquier asunto cotidiano, surge una lista de sentencias o frases hechas: para expresar dolor o tristeza, para manifestar alegría o felicitar a alguien, etc. Tanto las adivinanzas como los proverbios suelen ser siempre concisos, fáciles de recordar y elaborados con un lenguaje sencillo, puesto que tienen un carácter de sabiduría popular.
En general, cuando a las mujeres se les pregunta por este género de frases suelen decir que no recuerdan ninguna. Quizás es un problema de concepción cultural o de traducción, porque conforme se conversa con ellas empiezan a surgir frases hechas que pertenecen a su cultura típica. Los refranes, las adivinanzas o las sentencias tienen explicación en su contexto original, por lo que muchas de ellas han perdido su sentido y es muy difícil explicarlas fuera de su contexto. |
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