Laguna de Gallocanta

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Laguna de Gallocanta

La Laguna de Gallocanta se encuentra situada en el Sistema Ibérico, entre las provincias de Zaragoza y Teruel. Constituye uno de los espacios naturales más importantes de la Península Ibérica y de Europa occidental. Está incluido en la Red Natura 2000 como LIC, su cuenca como ZEPA y definido un Espacio Natural Protegido.


En 1789 fué objeto de un Proyecto de Desecación, obra de Agustin Sanz, que también incluía la Laguna de la Zaida.


Naturaleza

Atardecer en la laguna
Colirrojo Tizón en Gallocanta
Grullas en Gallocanta

Gallocanta es la laguna de mayor extensión de la Península Ibérica y la mayor de agua salina de Europa Occidental. Es además un tipo específico de humedal, inusual en la región biogeográfica paleartica, por lo que está incluida en la lista de humedales de importancia internacional del Convenio de RAMSAR.

La naturaleza geológica y biológica de la laguna es extremadamente singular, con alternancia de periodos de inundación y otros secos, en los que las fluctuaciones de los sistemas naturales que lo constituyen son irrepetibles. Las variaciones anuales en las aportaciones de agua y en la evaporación de la misma provocan cambios estacionales en su salinidad, siendo ésta una de las principales características del sistema ecológico que soporta. La variación del nivel de la laguna también determina las variaciones cualitativas y cuantitativas de las poblaciones de aves acuáticas en Gallocanta.

El relieve de la cuenca de Gallocanta es predominantemente llano en su zona central, donde se concentra la masa de agua lagunar. Se nutre especialmente de las aguas que fluyen por escorrentía hacia el fondo de la depresión, entrando en la laguna por pequeños arroyos. Estos aportes se completan con las aguas subterráneas que aportan los acuíferos, destacando la existencia de "ojos" por los que sale el agua, y que son de gran interés por la mezcla de aguas cálidas y dulces, con el agua fría y salada de la laguna, originando gran diversidad de condiciones ecológicas.

Alrededor de la laguna existe una importante orla vegetal, caracterizada por su elevada diversidad de especies y comunidades, debida en gran parte a la coexistencia de comunidades oligohalófilas, que crecen en aguas con valores de conductividad relativamente bajos, y de otras típicamente halófilas, que colonizan zonas de elevada conductividad. Destacan especies catalogadas como Puccinellia pungens (en peligro de extinción), Lythrum flexuosum y Microcnemum coralloides (sensibles a la alteración de su hábitat).

Fauna

La fluctuación en el nivel hídrico en la cuenca de Gallocanta determina que la laguna muestre dos caras bien distintas: cuando el vaso de la laguna se inunda del líquido elemento se produce una explosión de vida que llena de colorido y música el paisaje; cuando el rigor del clima impone su ley la soledad y desolación se adueñan de Gallocanta. No obstante, esta aparente soledad es únicamente aparente, ya que siglos de evolución han permitido a numerosos microorganismos e invertebrados desarrollar asombrosas estrategias de supervivencia que les han permitido colonizar ambientes en apariencia tan inhóspitos. El factor más adverso al que han debido adaptarse todos estos organismos ha sido la elevada salinidad de la laguna, tanto mayor cuanto menor es la cantidad de agua que contiene.

1.- Laguna con agua. En sus momentos de esplendor, la laguna de Gallocanta constituye uno de los humedales más importantes de la Península Ibérica, comparable a zonas tan privilegiadas como Villafáfila en Zamora, el Parque Nacional de Doñana en las marismas del Guadalquivir, la Albufera de Valencia o el Delta del Ebro en Tarragona. El grupo faunístico que más aparente nos muestra la presencia de agua en la laguna es el de las aves, en su mayoría migratorias. En los años de mayor inundación Gallocanta se convierte en una “isla” en la que nidifican muchas especies únicas o muy escasas en todo Aragón. Este es el caso del Fumarel cariblanco, la Pagaza piconegra, la Avoceta, la Avefría, la Cigüeñuela, el Chorlitejo patinegro, la Gaviota reidora, el Anade rabudo, el Anade friso, el Pato colorado y la Cerceta común. Entre las aves nidificantes podemos incluir dos especies de paseriformes muy escasos: el Bigotudo y la Buscarla unicolor. Ambas son típicas de los carrizales asociados al complejo lagunar de Gallocanta.

Durante el invierno bandos de aves acuáticas llenan la laguna en número asombroso. Las últimas concentraciones espectaculares se produjeron en los años setenta y principio de los ochenta, con más de cien mil patos buceadores (Porrón común y Pato colorado fundamentalmente) y cuarenta mil fochas comunes.

Una de las especies más características de esta época del año es el ganso o Ánsar común. En los años más favorables pueden verse bandos de más de doscientos individuos. Junto a ellos suelen aparecer otras especies de gansos menos habituales, especialmente el Ánsar careto; más esporádicamente pueden verse también Ánsar campestre, Barnacla carinegra y Barnacla cuellirroja.

Los pasos migratorios de primavera y otoño permiten la observación de especies poco habituales, como el Flamenco, la Espátula, el Águila pescadora o el Bisbita gorgirrojo. En ocasiones traen consigo especies extremadamente raras, no sólo en nuestra comarca sino en el ámbito español, como el Cisne cantor, el Cisne chico, la Grulla damisela, la Havelda, el Falaropo picofino, el Archibebe fino, el Archibebe patigualdo chico o el Águila moteada. Junto a todas ellas se han identificado hasta treinta y siete especies de limícolas y siete de gaviotas. No obstante la especie emblemática de Gallocanta es la Grulla común, mayoritariamente ave de paso con poblaciones menores invernantes en la zona. Los máximos registrados alcanzan cifras fabulosas de más de 60.000 individuos (octubre de 1998).

La localización estratégica de Gallocanta convierte a este humedal en zona de paso de la práctica totalidad de grullas invernantes en la península Ibérica. De este modo, cada año los bulliciosos bandos con característica forma de “V” descansan en la cuenca de Gallocanta durante sus movimientos migratorios, en primavera camino hacia el Norte en dirección a sus núcleos de nidificación en Alemania y Escandinavia, y en otoño camino hacia el Sur, hacia las zonas de invernada extremeñas.

Pero el agua no trae asociada sólo la presencia de aves, sino que un sinfín de microorganismos e invertebrados acuáticos salen de su letargo para aprovechar el momento de esplendor. Los grupos más característicos son los rotíferos y crustáceos, destacando las especies Brachionis plicatilis y Arctodiaptomus salinus. Una tercera especie frecuente es el protozoo ciliado Fabrea salina. En los navajos temporales que forman parte del sistema lagunar de Gallocanta son comunes los crustáceos anostráceos, como la Artemia salina.

2.- La laguna seca. La sequía pronunciada y los rigores del clima continental acaban por dormir la vida, que abandona el lugar en sus formas más espectaculares y pasa a ocupar un segundo plano en la escena. Es el momento en el que esporas, quistes y una amplia gama de formas de resistencia se confunden con el substrato en espera de tiempos mejores.

Las miles de aves invernantes de los mejores años dejan paso a apenas unos cientos de las especies menos exigentes, como el Anade real, la Cerceta común y el Ánsar común. Las poblaciones nidificantes prácticamente desaparecen en su totalidad, a excepción de unas pocas parejas de Anade real, Avefría, Cigüeñuela y Chorlitejo patinegro. A pesar de la ausencia de agua las grullas siguen siendo fieles a la cita con la laguna, si bien pasan menos tiempo en la cuenca y se encuentran más repartidas por otras zonas del Jiloca.

En estos momentos el papel estelar de la avifauna de Gallocanta pasa a estar en manos de la Avutarda, con las mejores poblaciones del Sur de Aragón y un futuro prometedor puesto que la población nidificante parece ir en aumento. El mejor momento para observar esta espléndida especie es septiembre, cuando pueden contarse hasta más de setenta ejemplares; a partir de finales de octubre los individuos se dispersan, permaneciendo muy pocos como invernantes en la zona. La población de Gallocanta representa junto a las poblaciones establecidas en Monegros las únicas localidades estables de esta especie en todo el nordeste peninsular, lo que añade aún más importancia a la laguna.

3.- Los prados salinos. Rodeando el vaso de la laguna se sitúan una serie de prados salinos de gran valor ecológico y que las intensas roturaciones agrícolas están poniendo en serio peligro. Además de una flora y vegetación únicas, en estos prados encuentran cobijo numerosas especies de animales. Entre las aves destaca la presencia de numerosas limícolas, como el Alcaraván, Zarapito real y Chorlito gris, Chorlito dorado y Chorlito carambolo.

Valores básicos

Zona de protección de la laguna

Constituye en la actualidad el ejemplo mejor conservado de lago salado de Europa occidental, y un tipo muy especial de humedal, inusual en la región biogeográfica paleártica.

Faunísticamente, la laguna de Gallocanta es importante por ser lugar de paso e invernada de numerosas especies de aves. Se han citado más de doscientas veinte especies diferentes, de las que en torno a cien nidifican de manera regular y el resto están presentes sólo en el transcurso de sus migraciones o en el periodo invernal. Dentro de este grupo, las aves acuáticas son el grupo mejor representado, tanto en número de especies como por la abundancia de sus efectivos. Debe destacarse la laguna como una de las localidades más importantes en el transcurso de la migración de la grulla común (Grus grus), estimándose que un 80 % de la población occidental de esta especie se detiene en Gallocanta, con concentraciones superiores a las 60.000 aves.

La actual zona de protección de la laguna se extiende por los municipios de Bello, Berrueco, Gallocanta, Las Cuerlas y Tornos. La zona de protección del LIC alcanza las 2.813 Has.

Historia de su protección

En la segunda mitad del siglo XVIII, al compás de la expansión agrícola de Aragón, se realizaron varios proyectos de desecación de la laguna de Gallocanta. Se barajaron dos posibilidades:

  • El primer proyecto propone realizar un canal a cielo abierto en toda la extensión, artiendo de la zona de los lagunazos continuaba por término de Tornos, continuaba hasta la zona conocida como Cañada la Viña, en el término de Torralba de los Sisones para después ser encaminada por el barranco del Rebollar hasta la localidad de Fuentes Claras donde se desviaría hacia la localidad de El Poyo del Cid, de modo que se evitase tener que realizar un gallipuente para la acequia molinar de Fuentes Claras. Tras esto desaguaría en el Jiloca en las proximidades del molino de El Poyo. Además de esto se preveía la profundidad del canal, la construcción de un gallipuente en el punto más alto del canal para desviar el agua en posibles avenidas, así como la construcción de una casa de compuertas y varios puentes en los caminos principales que iban a ser cortados por el canal.
  • El segundo proyecto era similar al primero, con la excepción que pretendía canalizar el agua a través de una Mina para llegar al barranco del Rebollar, evitando los gastos de realizar la construcción a cielo abierto de un canal que debería realizar un gran desmonte para llegar a dicho barranco.

A principios del siglo XX se retomó la idea de desecar la laguna de Gallocanta, citando el proyecto del siglo XVIII, pero fue deshechado por falta de financiación.

El las últimas décadas del siglo XX, coincidiendo con la crisis de las actividades agrícolas y el auge de las políticas medioambientales, se deshecho definitivamente la idea de desecar la laguna y se apostó por la necesidad de conservarlas y preservarlas, no sin cierta oposición de los vecinos de la cuenca. La Laguna de Gallocanta ha ido adoptando distintas figuras de protección:

  • Refugio Nacional de Caza de la Laguna de Gallocanta (1985). Con una superficie de 6.555 Has., quedando prohibido de manera general el ejercicio de la caza, por entender que razones biológicas, científicas y educativas hacían preciso la conservación de determinadas especies cinegéticas.
  • Zona de Especial Protección para las Aves ES0000017 de la Cuenca de Gallocanta (1987). Nuevamente delimitada y ampliada en 2001.
  • Lugar de Importancia Comunitaria ES24300043 (1987).
  • Lista de Humedales de Importancia Internacional (1994).
  • Refugio de Fauna Silvestre (1995).
  • Reserva Natural Dirigida de la Laguna de Gallocanta (2006). El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, aprobado en febrero de 2006, proponía la creación de una Reserva Natural Dirigida que comprendiese el vaso de la Laguna y una orla de terreno alrededor hasta completar un total de 1.924 Has., más una Zona Periférica de Protección de 4.553 Has.

Otras páginas relacionadas

Otras páginas web

Bibliografía

  • Cabrera Millet, M. et al. (2002): Guía de la naturaleza de Gallocanta. Zaragoza, Prames.
  • Espacios naturales de la comarca del Jiloca: La laguna de Gallocanta. Recurso electrónico elaborado por los alumnos del IES Valle del Jiloca.
  • Jaime Lorén, Chabier (1993): Por la laguna de Gallocanta y Sierras del Jiloca. Zaragoza, Prames, p. 27-46
  • Peña Monné, J.L.; Longares Aladrén, L.A. y Espinalt Billas, M. (2000): Paisajes naturales de la provincia de Teruel. Guía del Medio Ambiente. Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, p. 135-146.
  • Serrano Bella, Ricardo (2003): "Vegetación y fauna de la laguna de Gallocanta", en Comarca del Campo de Daroca. [Zaragoza], Departamento de Presidencia y Relaciones, p. 71-79 [Texto completo]
  • Vicente Gracia, Pablo (2008): Campo de Daroca. Zaragoza, Diputación General de Aragón, p. 32-35 y 52-53.