Molino harinero

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Funcionamiento de los rodeznos y la muela

Hasta hace muy pocos años, todas las localidades de los valles del Jiloca y Pancrudo con disponibilidad del más mínimo cauce de agua contaban con su propio molino harinero y, en muchas ocasiones, podían tener dos o más molinos en una localidad. Por su importantia y difusión, los molinos harineros forman parte de la Arquitectura del agua.

Todos los molinos son accionados mediante rodeznos, aunque en los más modernos se introdujeron las turbinas. Necesitan disponer de una caudal constante, que puede proceder de un manantial o del río, desviado hasta el molino mediante una acequia. Las denominadas "acequias molinares" son muy numerosas en el valle del Jiloca.

El empleo de molinos hidráulicos para moler la harina supuso un gran avance tecnológico, tanto en lo que afecta al tiempo empleado para la molienda como lo que supuso de ahorro de trabajo. El agua también fue empleada para la extracción de sal. Este sistema, habitualmente incluido dentro de la minería, tiene una gran importancia en el proceso alimenticio, ya que era fundamental para conservar los alimentos en buenas condiciones.

Los usos tradicionales de la energía hidráulica, muy limitados a los productos básicos, no cambiaron en la Cordillera Ibérica aragonesa hasta finales del XIX y principios del XX. En estas fechas se construyeron otras instalaciones nuevas como las fábricas de chocolate y, sobre todo, con la llegada de la energía eléctrica, se liberalizó el espacio (que ya no dependía de los cauces fluviales) y aparecieron gran número de fábricas de harinas o incluso de transformados como pastas alimenticias.

La balsa del molino

La parada de Villafranca

La escasez de agua en gran parte del valle del Jiloca hacía necesario un previo almacenamiento del líquido antes de entrar en el molino. En función del tipo de almacenamiento se puede distinguir entre:

  • Represa. Es una construcción en forma de "V" con el vértice dirigido hacia el molino. La profundidad es mayor en el vértice, alcanzando en algunos casos los tres metros. No suelen almacenar agua, sino que se limitan a dirigirla hacia el rodezno.
  • Balsa. Se realiza en aquellos molinos con escasez de agua, que necesitan más de la que tienen. Las balsas suelen tener una forma irregular, con la función de retener la máxima cantidad posible de agua, pues cuanto más almacenaran más tiempo duraría la molienda.
  • Parada. Los molinos de parada eran aquellos que tenían muy poco caudal para funcionar, por lo que construyeron grandes paradas y embalses para almacenar agua. A veces necesitaban represar agua durante una semana entera para moler unas pocas horas. El ejemplo más interesante lo encontramos en el azud de El Estanque (Villafranca del Campo), que abastecía todos los molinos de la localidad.

Tipos de molinos

molino de canal abierta
Tipologías de cubos de presión para molinos
molino de regolfo

Todos los molinos funcionaban con rodeznos, aunque encontramos diversas tipologías de funcionamiento:

  • Molinos de canal abierta. Son los molinos más antiguos conservados, de orígenes medievales. Una balsa permitía el almacenamiento del agua, que se encamina hacia el rodezno mediante un canal en forma de "U", con una inclinación de aproximadamente 45 grados. Si el cauce de agua lo permite, se ubicaran varios rodeznos contiguos, accionando varios pares de muelas, una por rodezno. Conservamos numerosos ejemplos de estas características.
  • Molinos de cubo. Los molinos de cubo, construidos donde el agua era escasa, permiten una mayor potencia motriz. Sustituyeron a los molinos de canal abierta a partir del siglo XVI, sobre todo en las serranías, donde los cauces de los ríos eran muy irregulares. El cubo es un depósito en forma de columna que recoge el agua por su parte superior, hasta que se llena, para después ser vaciado de golpe a través de la botana sobre el rodezno. Con este sistema se aumentaba notablemente la presión y los rendimientos, consiguiendo que los molinos con muy poca agua aumenten su potencia, aunque disminuyen los periodos de actividad, pues era intermitente al tener que llenar los cubos cada vez que se vaciaban.
  • Molinos de regolfo. Estos son una variaciones sobre el molino de cubo para optimizar la potencia del salto de agua. Los molinos de regolfo suponen un nuevo aporte tecnológico, permitiendo la instalación de molinos en entornos donde el agua es abundante pero no hay suficiente desnivel para mover un rodezno. Se trata de un sistema similar al molino de rodezno, solo que en este caso el rodezno va insertado en un cubo de sillería, moviéndose a través de la fuerza de expulsión del agua y no a través de la fuerza de salida por los saetines. Se puede destacar el molino Nuevo (Daroca).

Molinos de turbina

Estas industrias tradicionales fueron transformadas, en muchos casos para mejorar su competitividad y calidad, en los primeros años del siglo XX. La reforma consistió, por lo general, en la instalación de una turbina para potenciar el movimiento de giro y distribuirlo mediante un sistema de engranajes a las diferentes muelas. Un ejemplo de este cambio tecnológico puede apreciarse en el molino bajo de Monreal del Campo, en proceso de recuperación para uso turístico.

Fue en esta época cuando prolifere la creación de fábricas de harina, con mejores capacidades que el molino convencional y, por tanto, una mayor rentabilidad y competitividad. Funcionaban con motores eléctricos, cuya energía era obtenida del salto de agua. Estas fábricas eran capaces de obtener una producción mucho mayor que el molino tradicional. La construcción de fábricas de harinas hizo que los molinos convencionales quedasen desfasados. Los que sobrevivieron en la segunda mitad del siglo XX fueron utilizados como molinos de pienso para animales.

Molinos harineros en el río Jiloca

Molino harinero de Villarquemado
Molino de El Poyo
Molino Nuevo de Daroca

Prácticamente encontramos un molino harinero en todas las localidades ribereñas del río Jiloca, con la excepción de Torremocha y Alba. En algunas, sobre todo en aquellas en las que el concejo vendió el molino municipal o no ejerció el monopolio, podemos encontrar dos o más molinos.

Molinos harineros en el río Pancrudo

Molino de Torre los Negros

Los molinos son más pequeños que los que encontramos en el río Jiloca. Prácticamente, todos los pueblos tenían también su molino harinero y, en Barrachina y Alpeñés, dos o más molinos.

Bibliografía

  • Campo Betés, Joaquín (2002): "Molinos harineros de agua", Cuadernos del Baile de San Roque, 15, p. 23-36 [Texto completo]
  • Mateo Royo, José Antonio (1998):"Política municipal y desarrollo tecnológico en el Aragón del siglo XVI: el Molino Nuevo de Daroca", en Llull: Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, Vol. 21, Nº 42, pags. 701-724
  • Sánchez González, M. Victoria (2005): "Los molinos harineros en el Jiloca y el Pancrudo durante los siglos XV y XVI", Cuadernos del Baile de San Roque, 18, p. 37-62 [Texto completo]